El Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Aibonito tiene a cargo la pesquisa de una querella por intimidación radicada por una de las testigos principales del Ministerio Público en el caso del crimen de Gabriela Nicole Pratts Rosario ocurrido en el desvío Roberto Colón, en ese municipio, en la madrugada del 11 de agosto de 2025.

Bethsaida Caratini Ortiz, alegó en la denuncia que en un muro de una residencia ubicada en la entrada del proyecto Las Flores, en ese municipio, escribieron con pintura de aerosol color un mensaje que entendió iba dirigido a ella.

“Betzi fabrica caso Att. 100 x 35”, lee el aviso que le hizo sentirse intimidada. La querella fue radicada a las 9:16 a.m. de ayer, martes. Esto ocurre luego de que el lunes los fiscales regresaran a la escena del crimen con varios testigos.

El teniente Axel Valencia, director de la oficina de prensa de la Policía de Puerto Rico, confirmó que la querella fue radicada en el cuartel del Distrito de Aibonito y que el CIC asumió la jurisdicción de la pesquisa.

“La querellante manifiesta que alguien le comentó que habían puesto en el mural de la entrada del residencial Los Flores por escrito ‘Bethsaida fabricadora de caso’. Ella sintió intimidación y fue al cuartel de Aibonito y radicó una querella de intimidación. Ante estos hechos el CIC de Aibonito asumió la jurisdicción de la investigación para darle continuidad”, señaló Valencia.

Elvia Cabrera Rivera y su hija Anthonieska Avilés Cabrera enfrentan cargos por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas, en concierto y común acuerdo. Sus casos se ven por separado.

Cabrera Rivera se encuentra en la etapa de la selección de jurados que continúa mañana en el Tribunal de Aibonito, mientras que su hija, tendrá la lectura de acusación el 6 de marzo.

Caratini Ortiz, de 48 años, que es amiga y vecina de Cabrera Rivera y tía política de Anthonieshka, fue la testigo que afirmó en las vistas preliminares de ambas, que vio cuando Elvia sacó de su cartera un objeto el cual empuñó y lo entregó a su hija con el que presuntamente agredió a la víctima.

“Mete la mano dentro de la cartera (la cual había entregado a otra mujer para que se la aguantara) rebuscando, cuando encuentra algo empuña la mano y saca. Se dirige donde estaba Anthonieska y se lo entrega”.

Caritini Ortiz observó que Antho pegó con la mano izquierda a Gabriela Nicole, contra un vehículo y le empezó a dar como si fueran puños por el lado izquierdo del cuerpo, en dirección de abajo hacia arriba, con un objeto que describió con una longitud de unas 5 a 6 pulgadas y color negro y plateado.

“Le está dando las puñaladas como si fueran puños. Yo quedo como en shock y siento un carro de momento. Me volteo a ver el carro y cuando miro de nuevo ya la nena estaba en el piso. Lela estaba en el piso tirada”, relató que alguien comenzó a gritar repetidamente “la nena no responde”.

A su vez, le avisó a Lisandra (madre de Gabriela Nicole): “tu hija, tu hija”, a lo que esta respondió que era su sobrina (ya que su difunto esposo era su tío), para que se montara porque ya les había dicho a unos jóvenes que la colocaran en un vehículo.

En ese momento narró que la madre de Lela estaba en el piso peleando con Gaba (Gabriela Figueroa).

Indicó que Lisandra se levantó del piso, abordó el vehículo porque su hija ya estaba montada, realizaron un viraje en U y se dirigieron al hospital. Observó que la víctima estaba “monga” en ese momento.

Cuando se disponía a salir del desvío para subir una cuesta, llegó un joven que le pidió que le revisara la espalda porque le dolía. Al moverle el abrigo, observó que tenía una herida en el cuello, por lo que comenzó a hacerle presión para intentar detener el sangrado.

Cuando se disponía a salir del desvío para subir una cuesta, llegó un joven que le pidió que le revisara la espalda porque le dolía. Al moverle el abrigo, observó que tenía una herida en el cuello, por lo que comenzó a hacerle presión para intentar detener el sangrado.

Otro menor le entregó un paño, el cual colocó sobre la herida, e insistió en que se fuera al hospital. Lo montaron en la guagua que estaba estacionada en las inmediaciones de la escena y les pidió que lo llevaran a la sala de emergencias.

Posteriormente, Elvia regresó para preguntar por el teléfono celular de su hija Anthiany y, al decirle que no sabía, alguien se lo entregó y ella continuó caminando hacia la parte superior del desvío. La testigo no recordó con quién estaba.