Jueza federal acepta terminar casi un año antes la pena del convicto narcotraficante “Cano Gurabo”
Informe lo describe como un hombre rehabilitado.

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La jueza María Antongiorgi Jordán, del Tribunal federal de Distrito en Hato Rey, concedió ayer, lunes, la terminación temprana de la libertad supervisada al convicto narcotraficante, Carlos “Cano Gurabo” Morales Dávila.
“Se da por terminada la supervisión del Morales Dávila”, dice la orden, efectiva ayer mismo.
La decisión la tomó luego de que el jefe de la Oficina de Probatoria Federal en la Isla, Luis Encarnación Canales, presentara un informe en el que se revelan detalles del caso criminal que eran desconocidos hasta el momento, ya que permanece sellado.
El caso contra “Cano Gurabo” se remonta a finales del 2014, cuando un gran jurado emitió una acusación en su contra por narcotráfico y lavado de dinero, junto a otro grupo de 16 individuos.
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En el informe del oficial probatorio se le describió como el líder de la ganga de narcotráfico.
Se le imputó, según su expediente judicial, de dirigir una poderosa organización criminal en la Isla, a pesar de estar preso en la Institución Correccional Federal (FCI) de Beumont, Texas. Allí cumplía una sentencia de 12 años de cárcel por narcotráfico en el estado de Florida.
Tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía federal, Cano Gurabo aceptó haber conspirado para traficar cocaína y heroína que provenía de Colombia. Esta droga era transportada a través de Venezuela, luego República Dominicana hasta llegar a Vieques. Entonces, era transportada en el transporte que proveía el gobierno de lanchas o “ferry” hasta Fajardo. (En la actualidad, el servicio se da hasta Ceiba.)
Una vez la droga estaba en la Isla, parte de esta era enviada a Estados Unidos. También vendían la droga en Vieques, Fajardo, Naguabo y Caguas. Se alega que en esta actividad se generó $1,000 millones.
El informe del oficial probatorio revela que, “como líder, era responsable de financiar y coordinar las operaciones de contrabando de sustancias controladas. Contrataba a los operadores y capitanes de las embarcaciones, proporcionaba los barcos, los vehículos terrestres, así como al personal encargado de la descarga y el almacenamiento de las drogas para su posterior distribución. Además, controlaba, supervisaba y tenía poder de decisión directo sobre las operaciones de narcotráfico, incluida la distribución de drogas”.
Se añade que, “durante el transcurso de la conspiración, como líder, compró cantidades de varios kilogramos de narcóticos, coordinó y supervisó el transporte y la venta de dichos narcóticos por parte de sus subordinados en los diferentes puntos de distribución. A lo largo de la conspiración, el señor Morales Dávila proporcionó armas de fuego, instruyó y permitió que los miembros de la conspiración las portaran para proteger el negocio de distribución de drogas. Además, el señor Morales Dávila debía ser consultado y tenía la última palabra para permitir la introducción de sustancias controladas en los puntos de distribución o la contratación de una persona para trabajar con la organización”.
Un detalle que reveló Encarnación Canales es que, tras el acuerdo con la Fiscalía federal, Morales Dávila fue sentenciado a tiempo cumplido. Por ello, salió de prisión un día después de la sentencia, que ocurrió el 3 de marzo de 2022.
Desde entonces, el hombre se ha mantenido en libertad supervisada. Se supone que terminara el término de cinco años impuesto bajo estas condiciones venciera el 2 de marzo de 2027. No obstante, el informe que se hizo sobre su vida bajo supervisión federal logró que la jueza federal le concediera la petición de terminar casi un año antes toda su condena.
“El señor Morales Dávila tiene 53 años, reside en Florida, con su cónyuge, tiene un empleo remunerado y participa en actividades prosociales. Según un informe de progreso de supervisión proporcionado por el oficial de libertad condicional de los Estados Unidos que lo supervisa en el Distrito Central de Florida, el señor Morales Dávila ha cumplido con todas las condiciones de la supervisión y ha alcanzado la estabilidad en su vida”, dice el informe.
Se establece que bajo su libertad supervisada no ha cometido ningún delito.
“El señor Morales Dávila se ha mantenido enfocado en su desarrollo personal y profesional, fortaleciendo su relación con su familia y manteniendo un empleo estable. Actualmente trabaja como camionero y tiene su propio negocio de reparto de neumáticos”, se informó en el informe.


