El juicio contra el ginecólogo, José Santiago Álvarez, acusado de actos lascivos contra dos de sus pacientes, llegará a su final mañana, miércoles, cuando las tres mujeres y 11 hombres que integran el jurado se dispongan a deliberar y emitir un veredicto.

El último en ocupar la silla de los testigos fue el ginecólogo Juan Carlos Jiménez, quien fue interrogado por la defensa y la fiscalía sobre la anatomía femenina y cómo se realiza un examen pélvico en una mujer.

Jiménez explicó que es normal que un ginecólogo toque el área del clítoris durante un examen y que también es normal que se le pregunte a una mujer si se masturba o siente placer sexual.

La abogada Wanda Aponte expresó al jurado que este caso carece de prueba y que su cliente es inocente de todo lo que se le acusa.

"Esto se ha convertido en una vil injusticia y les pido que analicen los hechos y piensen con el corazón", mencionó al jurado la abogada.

El fiscal Francisco Borges presentó en sus argumentos finales que las pacientes perdieron la confianza en el médico que atendería un problema de endometriosis y perdieron su intimidad.

Además, Borges señaló que la doctora Linda Lara determinó en su análisis que el hecho de tocar el clítoris no es parte de un examen ginecológico.