La secretaria de Justicia, Lourdes L. Gómez Torres, informó que la Fiscalía de Humacao se dispone a radicar hoy, jueves, cargos criminales al cuidador Eddie Mojica Pérez, de 41 años, por la presunta agresión a una paciente en la Institución Casa Dorada, Inc. en Las Piedras, en medio de un presunto ritual para “que muriera en paz”.

De inmediato, no se informó los delitos por los cuales se le radicarán los cargos.

Los hechos se reportaron el sábado 11 de julio, a las 4:28 p.m. en la parte baja del hogar de cuidado prolongado, localizado en el barrio Collores, del mencionado municipio, cuando una vecina llamó a la Policía tras escuchar los gritos de la adulta mayor y observar al cuidador entrar en su propiedad. Acto seguido, comenzó a decir incoherencias y a tocar fuerte a su puerta, lo que ocasionó que temiera por su seguridad.

Al llegar los policías encontraron en la parte baja del hogar tirada en el suelo a la mujer de 86 años, que es parcialmente ciega y padece de Alzheimer, quien se suponía debía estar estaba encamada en el hogar.

Los paramédicos que el dieron los primeros auxilios observaron abrasiones en todo el cuerpo y un trauma en la cabeza, por lo que fue trasladada a una sala de emergencia.

Por recomendación de la fiscalía, los familiares del empleado presentaron al tribunal una solicitud juramentada para su ingreso involuntario y detención temporera en una institución para que reciba tratamiento de salud mental inmediato. Tras ser dado de alta se radicarán los cargos correspondientes en el día de hoy.

“Yo seguí instrucciones, como he seguido todo el tiempo. No quise matar a la residente, pues no la quise matar, porque asesino no soy”, expresó el cuidador a “Telenoticias”. El hombre repitió que la encomienda para realizar lo que llamó un ritual se las dio la persona a la que relevó al llegar al turno.

En consecuencia, el Departamento de la Familia (DF) le canceló la licencia y removió a unos 15 pacientes que estaban bajo su custodia y solo quedaba para ese momento una mujer que estaba hospitalizada y la víctima de la agresión, que son pacientes privados, por lo que sus familiares estaban obligados a proceder con su reubicación.

Por su parte, el DF confirmó el domingo que “este hogar ya era objeto de una investigación administrativa por alegada negligencia en la prestación de servicios a los adultos mayores bajo su cuidado, proceso que el Departamento mantenía bajo estrecha supervisión. Como parte de esa investigación, y en coordinación con los familiares, la mayoría de los residentes habían sido reubicados en otras instituciones”.

El caso fue consultado con la fiscal Astrid Rivera por el agente del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Humacao, Gilberto Pérez.