Aguadilla. Se atacó.

Javier Álvarez Luciano, padrastro imputado por tentativa de asesinato, ley de armas y maltrato contra el niño de seis años, encontrado el pasado 26 de agosto dentro de un recipiente de basura en la playa La Mojonera, en Rincón, salió en ambulancia ayer del tribunal de Aguadilla donde estaba pautada para celebrarse la vista preliminar contra él y su pareja, Yaneli Lecona López, madre del menor.

Álvarez Luciano, de 37 años había llegado en la mañana en transporte especial, escoltado por agentes de la Unidad de Operaciones Tácticas del Departamento de Corrección, con chaleco antibalas y casco. Lucía angustiado, aunque tranquilo esta vez, en fuerte contraste con el día en el que fue arrestado, cuando no dejaba verse la cara y hasta patadas le tiró a los miembros de la prensa.

Cabe señalar que el imputado está sumariado en la cárcel Máxima de Ponce, luego que una evaluación determinara que no podía convivir con la comunidad de reclusos en la cárcel Guerrero en Aguadilla.

Ayer en la tarde, el imputado comenzó a llorar inconsolablemente en sala 402 del juez José T. Román Barceló, luego de que el magistrado le explicara que finalmente se le asignó un abogado para su defensa. Ya el imputado venía guardando tensión emocional al verse de frente con su compañera consensual, quien también vestía uniforme de reclusa e iba esposada.

Los familiares de Álvarez Luciano se encontraban en sala y fueron llamados al estrado. Fue cuando su madre y hermana irrumpieron en llanto que aumentó la tensión, y Álvarez Luciano, que ya había presentado problemas de salud cuando fue arrestado, terminó por desmoronarse.

Una vez fue retirado de sala, Primera Hora supo que el imputado sintió un dolor agudo en el pecho y aparentemente sufrió convulsiones, por lo que hubo que solicitar la presencia de personal de emergencias, y fue trasladado a recibir atención médica.

El hombre no logró ser representado por abogados de Servicios para la Asistencia Legal (SAL), ya que un conflicto por nuevos testigos en la lista presentada por el fiscal Néstor Márquez. No obstante, se le asignó el abogado de oficio Hilton García Aguirre.

“Fuimos designados para el caso y los abogados estamos para velar por los derechos de los imputados”, dijo el licenciado.

De otra parte, Lecona López, imputada por encubrimiento y negligencia, aceptó la representación legal de la licenciada Alba Calderón Cestero, de Aguadilla, quien dijo fue referida por el Consulado Mexicano.

La abogada, que practica derecho de inmigración en Aguadilla -razón por la cual el Consulado la refiere- describió el estado emocional de Lecona López como “muy afectada por la situación. Llorosa. Perdida, diría yo, en todo el sentido de la palabra”, dijo.