Florida.- Sentía tanto y tanto dolor Haydee Sánchez Díaz que ayer se le notaba en el rostro y en todo su cuerpo mientras lo movía con lentitud en el sepelio de su hijo mayor, Samuel, y el de su madre, Josefina: dos de las víctimas de su hermano, Justino Sánchez Díaz.

No obstante, sorprendió la capacidad que mostró esta mujer para recuperarse y mantenerse incólume ante tanta desgracia. Cuando muchos creían que se desvanecería, se levantó del banco que ocupaba en la capilla del cementerio municipal de Florida y se dirigió a los presentes.

“En este momento entrego a mi hijo y tan pronto saquen a mi hijo, entrego a mi madre… Le pido a Dios que me dé fuerza para seguir”, expresó Haydee frente al féretro de su hijo Samuel Molina Sánchez.

“Mi hijo fue un ser maravilloso… cada segundo que él ofreció aquí en la Tierra, él lo hizo con amor y lo vivió con toda su intensidad”, agregó.

Haydee señaló que confía en que su hijo se encontrará con su abuela, como también con sus primos Jesús y Pamela, quienes también murieron en el siniestro ocurrido en la casa de doña Josefina en Año Nuevo. Le queda el consuelo que sus dos nietos vivirán orgullosos de su padre.

Cuando la mayoría de los niños y niñas en Puerto Rico celebraban el Día de Reyes, los dos hijos de Samuel, uno de cinco y otro de año y medio, enterraban a su papá, de 32 años. Según familiares, la viuda Glorimar de Jesús ha encontrado fortaleza en su fe religiosa y sus hijos.

“Quiero decirte que te amo y que velaré por tus hijos toda la vida, y te lo digo frente a todo el mundo para que veas que no me avergüenzo, te amo”, señaló, por su parte, Justino Molina Sánchez, hermano del occiso.

Samuel, quien se desempeñó como auditor interno del Municipio de Florida, fue velado ayer en el auditorio municipal a petición del alcalde Aarón Pargas. Su féretro gris estaba cubierto por una bandera de Puerto Rico mientras sus compañeros de trabajo hacían guardia de honor.

 

A eso de las 2:00 de la tarde fue trasladado hasta el cementerio municipal en una comitiva a través del centro urbano. A esa misma hora daba inicio una misa en la funeraria Emanuel, donde estuvo expuesto el féretro de doña Josefina.

Cerca de las 3:30 de la tarde, su ataúd blanco se encontró con el del mayor de sus nietos.

“Que sepan que, sobre todo, estos dos seres humanos se amaban. Se amaban mucho”, expresó Carmen Sánchez Díaz, al señalar los féretros de su madre y de su sobrino.

“Mi madre era pícara, bella, sonriente, era mi pétalo de rosa, y Sammy era mi bebé, (como si fuera) mi hijo mayor”, agregó.

Las dos hijas de doña Josefina agradecieron el apoyo que ha recibido esta familia que ha perdido a cuatro de sus miembros en un fuego que inició su hermano, Justino. Ayer, Kate Donahue, prometida de Jesús Sánchez Vázquez, falleció en los Estados Unidos también víctima de este fuego.

“Este dolor, lo que nos ha enseñando es a no tener odio”, dijo Carmen al resaltar que los miembros de su familia han permanecido unidos.