La División de Homicidios en cualquier momento podría diligenciar varias órdenes de arresto que la Fiscalía de Caguas se apresta a expedir con relación al asesinato de la enfermera Jennifer M. Torres Castro, de 36 años, ocurrido la noche del 24 de junio, en su residencia del barrio Río Cañas, en Caguas, confirmó De Jesús Treskow.

“La Fiscalía de Caguas se está asegurando de tener todos los elementos para la radicación de cargos...tan pronto hagamos los allanamientos, la fiscalía estaría en posición para radicar los cargos”, señaló De Jesús Treskow en una conferencia de prensa del superintendente, Joseph González, sobre la incidencia criminal.

Las autoridades arrestaron la semana pasada a Carlos Manuel Estefano Pino, de 67 años, mientras se encontraba en libertad bajo palabra por otro feminicidio, quien posee un abultado historial delictivo.

El Instituto de Ciencias Forenses (ICF) confirmó que se trata de un asesinato, no obstante, la causa y manera de muerte no se ha revelado.

El coronel sostuvo que la escena se trabajó como un feminicidio aun cuando no se pudo con claridad los signos de violencia que presentaba el cuerpo.

El jueves pasado, Primera Hora publicó que como parte de las gestiones investigativas se consultaba el caso con la fiscal Lisa Morales para que expidiera órdenes de allanamiento para la residencia en Gurabo del detenido y de la guagua Toyota RAV4 color vino, en la que pernoctaba al momento de su arresto de parte de la unidad de Fuerzas Conjuntas del Departamento de Corrección y Rehabilitación en los alrededores de los Puerto Rico Premium Outlets, en Barceloneta.

La Junta de Libertad Bajo Palabra expidió el viernes pasado una orden de arresto contra Estéfano Pino ya que desde el 1 de junio su oficial socio penal había perdido el contacto con él y ya para el 25 de ese mes un agente le notificó que lo estaban buscando con relación al caso de Torres Castro.

Mientras la investigación avanza, Estéfano Pino permanecerá tras las rejas.

Según el informe de la Policía, la progenitora de la víctima, Keila Castro, notificó que la última vez que la vio fue el 21 de junio a las 7:00 p.m. ya que compartieron durante el Día de los Padres.

Posteriormente, esta se mantuvo en comunicación con ella mediante mensajes de textos a través de la aplicación de WhatsApp.

El 23 de junio a eso de las 9:00 p.m. llegó a su residencia debido a que no sabía nada de su hija y encontró la vivienda cerrada. Su vehículo marca Mitsubishi color rojo estaba estacionado, sin embargo, no respondía.

Personal de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias abrió la puerta con la autorización de la querellante y se localizó el cadáver en la habitación principal cubierto con una sábana color violeta. Se observaron hematomas en el rostro.

Su familia ha negado que la joven madre tuviese una relación sentimental con el sexagenario, sino que le tendió la mano para ayudarlo y hasta presuntamente le dijeron los vecinos a noticiarios de televisión que le llamaba con aprecio abuelo.