La Fiscalía de Caguas se apresta a radicar cargos durante la tarde de hoy contra Roberto Jr. Ramos García, de 43 años, y Karma Sánchez Jiménez, de 40, padres de una niña de cuatro años, diagnosticada en el Trastorno del Espectro Autista (TEA), que vivía en condiciones deplorables en una residencia abandonada en la calle Nobleza de la urbanización Villa Esperanza, en ese municipio.

El teniente coronel Gerardo H. Oliver Franco, comandante de área de Caguas, anticipó que los padres de la menor podrían enfrentar cargos por usurpación ya que ocupaban la vivienda ilegalmente, según certificaron los herederos de la propiedad, y por maltrato de menores por negligencia.

El Departamento de la Familia (DF) acudió esta tarde al Tribunal de Caguas para solicitar su custodia de emergencia y citaron también a sus padres para que estuvieran presentes durante la vista, reveló Oliver Franco.

Una vez culmine el proceso, se procedería con la radicación de los cargos.

La menor fue rescatada por la Policía tras encontrarla durmiendo entre dos muebles convertidos en cama, mientras investigaban una querella radicada por la escuela Dr. Juan J. Ozuna, en Caguas, colindante a la casa por crueldad contra animales y ladridos excesivos.

La residencia no tenía los servicios básicos de agua y energía eléctrica, estaba sucia, llena de bolsas, con desechos e insectos. Tampoco tenía comida.

Todo comenzó con una denuncia en la que se alegaba que en el terreno aledaño había alrededor de 45 perros en mal estado, sin agua ni comida, entre la maleza amarrados a árboles.

En la mañana de este jueves, un grupo de policías acudió a la residencia donde rescataron 43 perros y uno muerto que se encontraba semi sepultado.

“Ramos García alegó que no los maltrataba, sino que era un rescatista y que tenía unos ahorritos para arreglar la casa”, agregó Oliver Franco.

Los animalitos, que según el teniente coronel estaban en mal estado, con diarreas, deshidratados y desnutridos, fueron llevados a un albergue para ser examinados por un veterinario quien podría certificar cuantos están aptos para poner en adopción.