Un nuevo ángulo surgió en la investigación de una mujer que fue arrestada ayer, domingo, con relación al asesinato de su expareja ocurrido en Morovis, tras decidir prestar su declaración sobre los sucesos ante alegaciones de que era víctima de violencia doméstica y amenazas.

Más temprano, las autoridades habían informado que se radicarían cargos criminales esta tarde contra la mujer por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas, pero ante el giro que tomó la pesquisa son necesarias nuevas gestiones investigativas para presentarle la prueba a la fiscalía.

La directora de la División de Homicidios del CIC de Arecibo, teniente Francheska Barreto, reveló que ayer, domingo, la detenida se había negado a prestar declaración sobre los hechos y no fue hasta hoy por instrucciones del licenciado Juan Ojeda Arnau, quien asumió su representación, que está respondiendo las preguntas de los investigadores.

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“Se le estuvo haciendo una entrevista a ella, (ayer) ella no había hablado y hoy el abogado se acercó entonces habló. hay unos casos de violencia doméstica, donde él había sido la persona acusada. Estamos indagando sobre todos los aspectos, haciéndo las entrevistas a familiares a pesonas de la comunidad donde ocurrieron los hechos, verificando cámaras para que la fiscalía tenga la prueba para que tome la determinación correspondiente”, sostuvo Barreto.

Se investiga si hace alrededor de un mes la mujer fue objeto de una golpiza. Una vez se corrobore la nueva información que ha surgido consultarán el caso, agregó.

Los hechos se reportaron a través del Sistema de Emergencias 9-1-1 a las 5:21 a.m. de ayer, domingo, sobre un herido de bala en la calle Los Drones de la barriada Ensanche, en ese municipio.

El hombre herido de bala en diferentes partes del cuerpo falleció mientras era transportado al Centro Médico de Puerto Rico, en Río Piedras.

Los investigadores arrestaron a la mujer de 45 años, quien se alega que mantuvo una relación de casi 30 años con el fallecido. La pareja procreó tres hijos.

Uno de ellos tenía un hijo de otra relación. La pareja estaba separada, pero eran vecinos.

El occiso fue identificado como Pedro Cruz Santiago, alias “Pito”, de 44 años, confirmó la oficina de prensa de la Policía de Puerto Rico.

El hombre fue acusado en el año 2018 por violencia doméstica, pero el caso se desestimó por falta de interés de la víctima.

La mujer posee licencia de armas de fuego.

La investigación la realizó el agente Edwin Calderón Torres, adscrito a la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Arecibo, bajo la supervisión del sargento José Rodríguez Rosario, en unión a la fiscal Luciane Sánchez.