Reclaman cese a la violencia doméstica durante sepelio de mujer en Aguadilla
La pastora Grimilda Cortés pidió, durante la despedida de duelo, un alto en la violencia “contra la mujer.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 15 años.
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Rosaura Sánchez Cruz, la joven madre que fue asesinada en la madrugada del pasado viernes por su ex pareja, Eduardo Feliciano Álvarez, quien luego se suicidó, fue sepultada en esta tarde en el Cementerio Monte Cristo de Aguadilla, en medio de desgarradoras escenas de dolor por parte de familiares, amigos y líderes religiosos.
“Basta ya, es cuestión de valores, de empezar a respetarnos, y que cada cual haga nuestro papel y lo que nos toca hacer”, dijo la pastora Grimilda Cortés, quien dirige la Iglesia Pentecostal MB en el barrio Caimital de Aguadilla, a donde asistía Sánchez Cruz.
La pastora Cortés pidió, durante la despedida de duelo, un alto en la violencia “contra la mujer, contra la madre y contra nuestros niños, porque los dos hijos de 2 y 6 años estuvieron presentes en ese momento en que presenciaron este acto tan violento, la muerte de ambos padres”.
Mientras Ildefonso Caraballo, obispo de la Iglesia de Dios MB, hizo un llamado a la reflexión y a valorar las relaciones humanas, para que la violencia no sea la respuesta a los problemas entre las parejas.
“(La violencia) No es la solución a los problemas. Todavía el dialogo es vital, es importante, por lo que mi llamado es a que valoremos a la mujer”, expuso al destacar que es tiempo de que los varones aprendan a valorar cada fémina, ya sea madre, esposa, hermana, hija, suegra o amiga.
“El llamado es a que valoremos a la mujer y a que la familia se una”, añadió el obispo Ildefonso al expresar en medio del dolor que los embargaba durante la despedida de duelo a Sánchez Cruz, que ella no debió haber muerto así.
“Es una sangre que se ha derramado, por lo que hago un llamado a que esta sangre no sea en vano también y que abandonemos este lugar con un compromiso y una reflexión de que basta ya, porque no puede haber más derramamiento de sangre inocente”, reclamó.
La mujer que se convirtió en la número 17 que este año es asesinada por violencia doméstica en Puerto Rico, se encontraba durmiendo con los dos hijos de la pareja de 2 y 6 años cuando despertó al Feliciano Álvarez escalar el edificio Muñeki I de Aguadilla y subir al octavo piso, por los balcones del multipisos, para asesinarla. La mujer corrió por el pasillo en busca de ayuda, pero él logró matarla y luego se suicidó.
El capitán Julio César Pérez, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de la región de Aguadilla, indicó que para todos los efectos se trata de un caso esclarecido, porque la persona que pudo haber sido imputado de varios delitos, entre éstos asesinato y ley de armas, se privó de la vida.
Sánchez Cruz quien trabajaba desde hace años como mesera en el restaurante Verde Luz de Aguadilla, era muy querida por compañeros de trabajo y clientes. Incluso, el dueño Romualdo (Fary) González la describió como parte de su familia.
Los familiares y amigos más allegados colocaron claveles blancos, rojos y amarillos encima del ataúd blanco antes de que sus restos descansaran en el Cementerio Monte Cristo de Aguadilla.

