CAGUAS - Detalles macabros sobre el crimen ocurrido en la comunidad El Cedro de Gurabo, en noviembre pasado, fueron revelados hoy, lunes, por el agente estatal Ismael Rolón, al testificar en la Sala 506 del Centro Judicial de esta ciudad.

Rolón declaró que pasadas las 11:00 p.m. del 18 de noviembre de 2013 llegó a pie a una casa pequeña de madera, color amarilla, con puertas blancas y dos balcones, al final de la calle Juan Ramón Quiñones, en el citado vecindario gurabeño.

 Precisó que un joven lo guió hasta el lugar porque alegaba que había visto dentro de la residencia un torso humano.

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En la continuación del juicio por asesinato, violaciones a la Ley de Armas y destrucción de evidencia, incoado contra Juan Ramos Álamo, el agente describió que al acercarse a la casa sintió hedor y eventualmente divisó el torso.

Ramos Álamo está acusado de asesinar y desmembrar a Ivonne Negrón Cintrón, cuyo hijo fue la persona que dirigió al policía Rolón hasta el interior de la residencia donde pernoctaba al ahora acusado por el horrendo crimen.

El agente Rolón dijo que Yay Francisco Garay Negrón, hijo de la víctima, metió la mano por una ventana y abrió la puerta principal de la residencia. Siguiendo las instrucciones del joven, pasó a la sala, a la cocina, al baño y llegó hasta el balcón posterior de la casita de madera.

 "Yay es el que abre la puerta de la residencia. Él me indicó dónde estaba. Cuando entro, que olía un poco fuerte, allí, detrás de un panel, observo que está el torso de una dama. Había una segueta y una manga conectada al torso, en una herida... La manga estaba prendida", declaró Rolón.

¿Cómo estaba el tejido?, le preguntó la fiscal Maribel Mojica.

"Estaba en descomposición", respondió el agente al aclarar que no se podía identificar si la víctima era un hombre o una mujer.

También manifestó que el joven le dijo que vio el torso, que resultó ser de su madre, porque se trepó a una especie de balcón y vio el segmento de cuerpo humano en la casa de su vecino.

Por su parte, el abogado de defensa, Ángel Piñero Santini, cuestionó a Rolón con qué permiso Yay abrió la puerta, porque Ramos Álamo no se encontraba en la casa y no lo autorizó a entrar.

 "Él llegó allí, hizo lo que quiso y usted lo dejó", plantéo el abogado.

"Él estaba identificado que había visto un cuerpo", replicó el agente con 19 años de experiencia en la Policía.

 Otra testigo del juicio que se lleva a cabo en la sala presidida el juez Roberto Angleró fue la agente Mayra Carrasquillo López, adscrita al Cuartel de Gurabo. La mujer policía testificó que ella fue la agente que acudió en dos ocasiones a la casa de Ramos Álamo el 18 de noviembre y no encontró nada sospechoso.

Contó que fue a la residencia tras recibir, al mediodía del 18 de noviembre, a un hermano de Negrón Cintrón, de nombre Víctor, quien lucía lloroso. De allí, la agente acudió a El Cerro, zona de calles pequeñas por las que no pasan las patrullas, y llegó por primera vez a la propiedad del sospechoso.

"Era una casa pequeña de madera, con un balconcito pequeño al frente", recordó la agente Carrasquillo López.

En esa primera visita el hoy acusado, apodado Cusito, no se encontraba, así que la agente se fue del lugar, pero instruyó al joven Garay, que cuando viera al dueño regresar a la casa la llamaran para ella volver. Así ocurrió, y en esa segunda visita, la Policía obtuvo permiso de Ramos Álamo y recorrió partes del interior de la estructura de madera, como el cuarto, la cocina y el baño. Tampoco encontró nada.

La mujer policía testificó que entrevistó a Ramos Álamo, quien aseguró que hace una semana no veía a Ivonne. "Él decía que ella siempre desaparece, y le decía a Yay, 'tú sabes que eso es así, que ella siempre desaparece'", indicó.

Fue posterior a esa visita que el hijo de la víctima se trepa por un muro, observa un balcón posterior de la casa de Ramos Álamo y se topa con el torso de su madre.

El juicio continúa mañana, martes, a las 2:00 p.m. En el tribunal se ha estimado que el juicio se extenderá todo el verano.