El suspendido sacerdote Israel Berríos Berríos, acusado a nivel federal por tráfico sexual infantil e inducir a un menor para involucrarlo en conducta sexual ilícita, no llegó a un acuerdo con la fiscalía para hacer alegación de culpabilidad, por lo que irá a juicio.

En una minuta en el expediente del caso presidido por el juez federal Jay García Gregory, se desprende que el fiscal Marshal D. Morgan presentó una oferta de negociación al abogado Héctor Guzmán, jefe de la Oficina del Defensor Público federal, pero que el acusado no lo aceptó.

Por lo tanto, se pautó la fecha de juicio para el 22 de julio.

El religioso, de 58 años, está acusado por hechos ocurridos entre 2007 y 2008, cuando el presunto perjudicado tenía entre 14 y 15 años. Al momento, la víctima tiene 21 años.

Se alega que Berríos Berríos se convirtió en una figura paterna del menor y fue su padrino de confirmación.

Según la acusación, el sacerdote transportó al adolescente en el vehículo oficial de la Parroquia San José de Barranquitas desde la casa del menor en Aibonito hasta su residencia, en Naranjito, para agredirlo sexualmente.

Los otros cargos son por llevar al menor a Miami y a un crucero por las Bahamas del 21 al 30 de julio de 2008 y abusar sexualmente de él.

Berríos Berríos fue suspendido de sus funciones ministeriales por el obispo de Caguas, Rubén González, luego de que éste admitiera los hechos que se le imputan.