Entre lágrimas y gestos de solidaridad, hoy en la tarde se le dio cristiana sepultura a Héctor Rojas Dávila, el baloncelista de 20 años que, junto a otros dos acompañantes murió intoxicado el sábado en un motel de Juana Díaz.

A su llegada al cementerio municipal, su padre, Héctor Rojas Cuevas, recibía los abrazos de las decenas de personas que llegaron hasta el camposanto para darle el último adiós al joven atleta.

“El dolor que siento es indescriptible, solamente el que ha pasado por esto puede entenderlo”, dijo Rojas Cuevas a los presentes.

“Héctor salió a disfrutar de una actividad sanamente y no regresó... Me voy a despedir del cuerpo tuyo porque yo me despedí espiritualmente de ti el sábado. Ahora te dejo para darte cristiana sepultura”, manifestó con voz calmada.

Luego de algunas palabras por otros miembros y allegados de la familia, el féretro fue llevado hasta la fosa, en donde el desconsuelo no se hizo esperar mientras se despedían por última vez del joven, liberando palomas blancas y globos en forma de bolas de baloncesto.

El pueblo de Quebradillas espera ahora por el sepelio de Oscar Ramos Pérez, que será a las 2:00 de la tarde. Pérez Ramos, acompañado de Héctor y Natasha Maisonet Vélez, habían llegado la madrugada del sábado al motel Adonis en Juana Díaz, luego de haber salido de las Justas. Los jóvenes murieron tras haber inhalado monóxido de carbono proveniente del auto encendido de Ramos Pérez, quien se quedó a dormir dentro del vehículo, mientras Héctor y Natasha pasaron la noche en la habitación.