La División de Homicidios del Área de San Juan investiga como una muerte sospechosa el caso de una anciana que se encontraba recluida desde el 6 de junio en la sala de intensivo del Hospital San Francisco y que presentaba traumas en diferentes partes del cuerpo.

De acuerdo a la información incluida en la querella (2013-1-162-006160), María Quiñones Núñez, de 82 años, quien residía con dos hijos, su hija y un yerno en Caimito, presentaba una fractura en el pómulo derecho, tenía hematomas en el rostro, el cuello, el pecho y las piernas y fue declarada muerta a la 1:00 a.m. de hoy, viernes, por el Dr. Carlos Calixto.

 Sin embargo, el caso ha sido clasificado como una muerte sospechosa mientras se desarrolla la pesquisa y concluye la autopsia, reveló el director interino del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) del Área de San Juan, teniente Habib Massari.

El médico determinó que Quiñones Núñez murió a causa de una insuficiencia respiratoria. “Ese fue el dictamen del médico en cuestión del fallecimiento de la señora, ahora corresponde al Instituto de Ciencias Forenses establecer las causas en sí de la muerte”, declaró el teniente Massari.

Los hijos, el yerno y los vecinos de la octogenaria serán entrevistados en busca de información que establezca o descarte si la fallecida fue víctima de un patrón de maltrato, ya que todos se encontraban en el hogar al momento en el que se tramitó su traslado al hospital, admitió el oficial.

 “No quisiera utilizar la palabra sospechosos, son personas que vamos a estar entrevistando a ver hacia donde nos dirige la investigación”, sostuvo Massari.

 También se interrogará a un enfermero que visitaba el hogar tres veces a la semana para examinar a la anciana y fue quien se percató del estado en el que se encontraba por lo que solicitó su traslado hasta el Centro de Diagnóstico y Tratamiento de Caimito, desde donde fue referida al hospital donde falleció.

Se investiga una querella inicial sometida a las autoridades el 7 de junio en la que se denunciaba que la anciana no recibía el trato adecuado por parte de sus familiares y el caso había sido referido a la trabajadora social del Departamento de la Familia (DF) Noemy Santiago, para que prosiguiera con la pesquisa.

Sin embargo, el teniente Massari aclaró que los agentes que investigaron esta querella y la refirieron al DF no le dieron conocimiento a la División de Agresiones del CIC para que prosiguiera con la pesquisa. No es hasta la madrugada de hoy que advinieron en conocimiento del caso tras ser notificados de su deceso por el hospital.

“No se nos dio conocimiento. Se nos dio conocimiento hoy cuando la señora falleció. Había una querella realizada a través del sistema 9-1-1 que realizó el enfermero que atiende a la dama y fue atendida por los compañeros del precinto por la querella que da la trabajadora social”, explicó el oficial.

¿El precinto no le refirió el caso?

“Nos encontramos investigando en estos momentos. La trabajadora social es la que da la querella porque el hospital la llama y la trabajadora social llega al hospital y le da conocimiento a la Policía. Hace una querella de que hay una dama envejeciente que presenta unos patrones que debe tener conocimiento la Policía”, sostuvo el teniente quien dijo que no se quería aventurar a aseverar si hubo negligencia de parte de los policías que atendieron inicialmente la querella.

 Todavía no se ha establecido si antes de su hospitalización había otra querella de maltrato contra la anciana que alguna agencia estuviese investigando. “No le puedo asegurar que eso sea así, estamos investigando si anteriormente había habido querellas o no”, agregó.

“Dado el cuadro que ella presentó y dado al análisis que hace el médico junto con el fiscal, entonces es que nosotros determinamos que hasta el momento... no descartamos ningún ángulo en cuanto al desarrollo de la investigación”, sostuvo el teniente.

El agente Pedro Olivo, adscrito a la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales de San Juan, junto al fiscal Juan Carlos Ovies investigan el caso.

Habla el yerno

El yerno de doña María, Ismael Nazario, habló hoy con Telenoticias.

“La única que la cuidaba era la esposa mía. Ella estaba media enfermita. El miércoles por la mañana fue que amaneció con ese lado morado y yo le había dicho al cuñado mío por la tarde que la tenía que llevar al médico porque ella estaba tosiendo mucho, 'tú sabes que si ella tiene 82 años, tienes que avanzar con ella'. Pero él no hizo caso”, dijo Nazario.