Un collar, un aparente hechizo y diferencias religiosas aparentan ser las causas por las cuales Héctor “Machito” Camacho estuvo involucrado el domingo en un supuesto acto de violencia doméstica contra su esposa.

Según relató en la tarde de hoy Ismael Leandry, allegado de siempre de la familia Camacho, la causa del altercado, según se lo relató el púgil, fue una incomodidad que tenía la esposa de Camachito por causa de un collar que le regaló la abuela de este último y madre del fenecido boxeador Héctor “Macho” Camacho, doña María Matías.

“Supuestamente la muchacha comenzó a sentirse mal de momento y comenzó a decir que tenía que ver con un hechizo que, según ella, tiene el collar que le regaló la abuela de Machito”, dijo Leandry a Primera Hora. “Ella comenzó a decir que iba a tener que ir para la playa a enterrar el collar para poder romper el hechizo y él le dijo que eso no tenía nada. Pero ella comoquiera insistió hasta que él la dejó ir”.

Leandry abundó que Camacho incluso le comentó que él no cree en los hechizos porque la religión musulmana no cree en nada de eso. Pero destacó que la esposa del peleador es pañameña y cristiana y sí cree en el poder de la maldad.

“Según me dice el muchacho cuando ella subió de la playa estaba como loca y ahí es que ocurre el incidente. Cosas de muchachos jóvenes. Ellos solo tienen cinco meses de casados”, dijo Leandry. “Vamos a ver porque nosotros no creemos en nada de eso de hechicerías ni nada por el estilo”.

Camacho estuvo bajo custodia de la Policía hasta la madrugada de hoy cuando pudo salir bajo fianza. Este viernes será la vista del caso. Leandry no sabe que esperar ese día. Destacó, sin embargo, que en la vista de fianza el juez notó que la víctima del caso de violencia doméstica estaba “rara” y hablando incongruencias como decir que los médicos y enfermeras que la atendieron “apestaban”.

Según supo este medio, la querellante alega que el expúgil de 35 años la agredió en la cabeza, a eso de las 11:00 p.m. del sábado, con las manos en el apartamento de ESJ Tower que le pertenecía a su reconocido padre. La mujer de 30 años, natural de Panamá, fue atendida y dada de alta el domingo en la mañana del hospital de la Universidad de Puerto Rico, en Carolina.

La querellante supuestamente había expresado inicialmente que no tiene interés de que se procesara judicialmente a su pareja. La presunta agresión ocurrió en presencia de una menor de un año, hija de ambos, que ahora está bajo la custodia del Departamento de la Familia.