Surgen pistas de masacre registrada en Barrio Obrero
Se averigua si una refriega pudo haber culminado en la matanza de Barrio Obrero.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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La investigación sobre la masacre que se registró el pasado domingo en la madrugada en Barrio Obrero ha arrojado varias pistas sólidas que prontamente podrían presentar un cuadro más claro sobre las intenciones de los sicarios que le dieron muerte a cuatro ciudadanos, entre ellos el boxeador, Héctor “el Flaco” Sánchez García.
Según se desprende de la investigación preliminar, el púgil y otros tres individuos que compartían frente a una residencia del sector fueron ultimados por sujetos que transitaban en un vehículo.
Las autoridades han recibido confidencias de que en las inmediaciones del lugar de los hechos se planificaba correr un punto de drogas, pero no se ha podido establecer si en efecto existía una relación entre esta versión y las víctimas. Supuestamente, individuos que controlaban el trasiego de sustancias en el sector habían lanzado una amenaza para impedir que se vendiera drogas en el lugar por otros sujetos que no formaban parte de su banda criminal.
Otra teoría que también ha ido cobrando fuerza tiene que ver con una posible discusión que alguno de los perjudicados pudo haber sostenido con otros ciudadanos en un negocio de la avenida Borinquen o de la avenida Rexach y que el atentado se haya escenificado en represalia.
Aunque la Policía ha recibido varias confidencias, solicita más cooperación para establecer el móvil. “Las comunidades tienen que unirse y tienen que dar de su parte”, sostuvo el comandante auxiliar de la Policía en San Juan, Israel Vázquez Rivera.
Los otras víctimas fueron identificadas como Luis Muñoz Castro, de 41 años, Bienvenido Rivera García, de 43 y quien era empleado del Municipio de San Juan, y Marcos Javier Tanco Rosario, de 40. El atentado se perpetró frente a la casa de Muñoz Castro.

