Hay preocupación con la reforma de la Policía, particularmente con la extensión del uso del gas pimienta a todos los miembros de la Uniformada.

Varios abogados defensores de los derechos civiles dijeron ayer que “es un retroceso” el pretender que el pepper spray se utilice, como ha dicho la Policía, como arma de fuerza intermedia.

“Uno de los peligros que tiene el pepper spray es que so color de que no es un arma letal se preste para un uso abusivo”, dijo el presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Constitucionales del Colegio de Abogados, Osvaldo Burgos.

Burgos teme que los agentes tengan en su mente la idea de que si el gas supuestamente no mata a nadie, lo pueden utilizar indiscriminadamente.

El letrado subrayó que al pepper spray no se le puede calificar de de “no” letal porque no cierto. Es “menos” letal, dijo.

Si el gas se le rocía a un asmático, afirmó que podría causarle la muerte; si se le lanza a un autista, “lo vas vol-ver loco”.

Burgos planteó, de otra parte, que ninguna de las investigaciones sobre la conducta de la Policía concluye que esta utiliza fuerza excesiva o letal porque no tiene a su alcance otras herramientas. “El problema con la Policía es que está mal entrenada; que se ha convertido en una agencia de empleo y que no se escoge bien a sus funcionarios”, sostuvo.

Para la abogada Wilma Reverón, hablar de pepper spray “es una vuelta atrás a las violaciones de derechos civiles”; al uso indebido del gas en situaciones que no lo ameritan.

Reverón señaló que a nivel internacional hay una tendencia a desalentar su uso porque tiene muchas consecuencias colaterales para la salud.

La abogada insistió en que lo que la Policía tiene que hacer es implantar un sistema disciplinario “que funcione”. Dijo que el que existe es un desastre y “el archivo de querellas una cosa que da risa”.

Reverón y Burgos criticaron que seleccionaran a Arnaldo Claudio como el monitor que va a supervisar la reforma de la Policía. Coincidieron en que Claudio es un experto en antiterrorismo.

Burgos fue más allá. Dijo que el modelo que se está usando para la reforma no es el adecuado. “Definitivamente yo no tengo ninguna esperanza, como se están moviendo las cosas, que el asunto (con la Policía) mejore”, sentenció.

El abogado Federico Rentas opinó –de otro lado– que los federales no son los más indicados para determinar cómo se maneja una reforma en defensa de los derechos civiles.

Lo del pepper spray, coincidió, es “un retroceso” y dijo que el País debe recordar lo que pasó en De Diego 444, en Río Piedras, cuando el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) roció a periodistas con el químico.

El presidente de la American Civil Liberties Union (ACLU) en Puerto Rico, William Ramírez, tampoco favorece que se le entregue el gas pimienta a todos los policías de la Isla.

El líder del organismo que promovió la reforma de la Uniformada indicó se está partiendo de un entendido errado cuando se dice que el pepper spray no es una arma letal.

“Cientos de personas han muerto por culpa del pepper spray y de las armas paralizantes eléctricas, aunque no en Puerto Rico”, dijo.

Ramírez también resaltó que el adiestramiento a los agentes debe ser dirigido al “autocontrol de sus impulsos”.

“Tienen que explicarles que el gas es algo que podrían utilizar en última, última instancia. No se trata de que van a utilizarlo en sustitución del arma o de la macana”, señaló Ramírez.