Una de las víctimas de masacre laboraba como “DJ” y “bouncer” en el negocio
Tres de los ocho heridos de bala fueron dados de alta.

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Una de las tres víctimas de la masacre reportada en la madrugada de ayer, domingo, en el bar Zoila Café situado en la calle Robles de la barriada Capetillo, en Río Piedras, trabajaba como disk jockey (DJ) y en la seguridad del negocio al momento de la balacera, confirmó el director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, inspector Edwin Figueroa Maldonado.
El occiso, fue identificado como Víctor Ramón Erausquin Andino, de 41 años, quien vivía en el condominio Monserrate Tower en Carolina, las otras dos víctimas oriundas de la República Dominicana son: Luis José Viscaino Jiménez, de 31 años, vecino de la urbanización Villa Prades, en Río Piedras y Elisaul Santana, de 29 años, de Villa Palmeras, Santurce.
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El tiroteo fue ocasionado por una discusión por motivos no revelados dentro del local, que es uno pequeño en el que había unas 60 personas.
Muy cerca del lugar estaban unos policías estatales expidiendo multas y escucharon las detonaciones movilizando a todas las unidades correspondientes.
Al llegar al lugar que estaba cerrado, se encontraron con la situación caótica, que dejó el saldo de ocho heridos de balas y de decenas de personas intentando salir despavoridos.
Al presente de los ocho heridos han dado de alta a tres, agregó el inspector.
Como parte de la pesquisa se ocuparon dos armas de fuego en el interior de un vehículo que pertenecían a uno de los heridos y a su amigo, para las cuales tienen licencia de portación. Las mismas serán analizadas por el Instituto de Ciencias Forenses (ICF).
Además, recuperaron casquillos de calibre .40 y 9 milímetros.
Esta es la cuarta masacre reportada este año.
Hoy continuaron con las entrevistas de rigor y en la búsqueda de vídeos de cámaras de seguridad.
El negocio presuntamente operaba en violación al horario determinado por el Código de Orden Público del Municipio de San Juan y había sido multado en numerosas ocasiones.
El agente Anthony Rosado González, adscrito a la División de Homicidios del CIC de San Juan, bajo la supervisión del sargento Javier Jiménez, en unión a la fiscal Bárbara Pérez Santos se encuentran a cargo de la pesquisa.


