Vuelven al Supremo las dos madres de una niña-VÍDEO
En la moción se señala que la menor está desprovista de protección por el solo hecho de haber nacido en una familia de dos mujeres

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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Como la familia que son, Ángeles Acosta y Carmen Milagros Vélez llegaron juntas al Tribunal Supremo para entregar la moción de reconsideración para que la primera también pueda convertirse, finalmente, en la madre legal de la hija biológica de la segunda.
Emocionada y un poco nerviosa, Acosta decidió, al igual que lo había hecho su compañera, mostrar el rostro de quien hasta ayer era solo “la peticionaria” en un caso de adopción que comenzó hace varios años.
“Yo soy la peticionaria y es a mí a quien tres veces me han dicho que no”, indicó Acosta, una psicóloga clínica especialista en niños y niñas con impedimentos. “Tengo una hija que merece todos los derechos de cualquier otro niño en este país. Ella es mi hija desde que nació y así me reconoce”.
Hace dos semanas el Supremo, en una decisión en votación de cinco a cuatro, determinó que Acosta no puede adoptar a la hija biológica de Vélez sin que esta última pierda su vínculo jurídico con la niña, algo que sí se puede hacer en múltiples jurisdicciones de Estados Unidos. Anticiparon, y así lo hicieron ayer, que apelarían la decisión.
“Si el tribunal declarase no ha lugar la reconsideración, siempre hay la posibilidad de someter una segunda reconsideración, posiblemente una tercera...”, expresó la directora de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico, Marilú Jiménez.
Según la abogada, recurrir al Supremo es uno de varios pasos que han dado para “cambiar esta realidad tan nefasta de discrimen” que, en este caso, afecta directamente a una menor.
Acosta declaró que para ella, que trabaja con niños y niñas, es muy difícil tener una hija a quien legalmente no reconozcan como suya. “Todos los niños se merecen los mismos derechos. Las familias siempre han sido, desde el principio de la historia, diversas. Esto es una familia como cualquier otra. Ahora mismo, yo tengo que ir a trabajar para poder pagar la escuela y todo lo que mi hija necesita”, expuso.
Explicarle la situación a la niña, ya preadolescente, tampoco ha sido fácil para las dos mujeres.
“Ella ha sentido mucho coraje, pero yo pienso que tiene que ver con la etapa del desarrollo en que se encuentra. No puede entender por qué este derecho no se le provee”, sostuvo la psicóloga, quien precisó que desde pequeña su hija está clara en que tiene dos madres, “tan sencillo como eso”.
Tanto Acosta como Vélez leyeron todos los escritos que acompañaron la decisión del Supremo y elogiaron la emotividad de las opiniones disidentes, que sí validan su petición de convertirse en la madre legal de su hija. “Tengo que reconocer al juez (Luis) Estrella. No tengo palabras para agradecerle lo que él escribió ahí, un hombre sensible; debe ser padre”, reflexionó Acosta, quien nunca ha considerado irse del país para buscar lo que quiere conseguir aquí.

