A pesar de que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) entregó un (1) camión de oasis a cada uno de los 78 municipios del país, queda en manos de los alcaldes la distribución de agua para abastecer a los ciudadanos. Pero un solo camión es muy poco para proveerle a los residentes el agua no potable que necesitan.

El alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz, tuvo que “conseguir a pulmón” camiones privados para facilitar oasis en distintas partes del "Pueblo del Chicharrrón". Según el director de la Agencia Municipal para el Manejo de Emergencias y Desastres (AMMED), Manuel J. Félix Ortiz, el municipio cuenta con aproximadamente nueve camiones de oasis distribuidos en distintas comunidades, siendo el estadio Juan Ramón Loubriel y el Acuífero Sur los únicos dos lugares donde los oasis están de forma permanente. Están disponibles de lunes a domingo de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. En ambos hay un sistema de recogido de agua servi-carro y a pie. En el servi-carro, personal de la Policía de Puerto Rico y de la AMMED se encarga de ayudar a los ciudadanos con el suministro de agua. El resto de los oasis funcionan de manera alterna. Y esto podría ser un problema. 

Una gran parte de los ciudadanos desconocen que los camiones oasis no permanecen en un mismo lugar todos los días. La prueba está en las largas filas de espera que hacen los residentes durante horas junto a su galones, pailas y botellas para echar agua. En la avenida Santa Juanita, más de 20 personas pasaron el candente sol del mediodía en espera de algún camión oasis. Cada vez que veían cualquier tipo de camión gritaban desesperados: “¡es aquí!”.

Ruth Pérez camina 30 minutos todos los días con su carrito de compra lleno de galones para tener agua y poder bañar a sus dos hijos. Uno de sus niños tiene 2 años y el otro 8 meses.

“Por mis hijos hago lo que sea”, dijo Ruth.

Muchos de lo que allí aguardaban con su sombrilla en mano coincidieron con que en otras emergencias en los pasados años habían disponibles más camiones oasis en las calles. Mencionaron como ejemplo desde el huracán Georges hasta la más reciente sequía.

“Antes ponían más camiones en distintas áreas. Y los tanques eran hasta más grandes. Y ahora que pasa este huracán tan grande hay menos oasis”, resaltó Elizabeth González.

Luego de dos horas en espera de algún camión oasis en la avenida Santa Juanita, todos partieron a sabiendas que no llegaría. Algunos se tiraron a buscar agua en los manantiales y otros se fueron directo a sus casas.

Bayamón se normaliza

En las gasolineras de Bayamón ya no hay largas filas. Tampoco en las farmacias y supermercados. Según el director de la AMMED, “Bayamón comienza a normalizarse”.

Las calles se ven bastante limpias y recogidas. Hasta en las zonas más montunas quedan pocos rastros de árboles y casi ningún poste en el piso.

Además, los oasis de Bayamón son visitados por distintas personas alrededor de la Isla. Han llegado residentes de Naranjito, Comerío, Corozal, Morovis, Guaynabo y Arecibo.