Líderes religiosos y comunitarios de Ceiba llevaron a cabo hoy un acto ecuménico en señal de solidaridad con la familia de Sarah Kuszak, la turista norteamericana que fue cruelmente asesinada hace poco más de una semana en el municipio.

El servicio religioso, al que asistieron decenas de personas, se efectuó en unos terrenos aledaños al paraje en el que Eliezer Márquez Navedo confesó haber violado, torturado y degollado a la joven de 36 años que se encontraba en su sexto mes de embarazo.

“Queremos que la familia de Sarah y su fiance sepan que no todos los que vivimos en Ceiba somos personas malas. Aquí a todos nos ha afectado la muerte de ella”, expresó Monica Sharp, organizadora del evento y feligrés de la iglesia Bautista del Séptimo Día en Ceiba.

Por su parte, el alcalde de dicho municipio, Pedro Colón Osorio, manifestó que recientemente le envió unas cartas a los padres de la víctima y a su novio Cheshire McIntosh, expresándole su pena por lo ocurrido.

“Los cuatro millones de puertorriqueños que viven en nuestra isla están rezando por la memoria de su hija”, leía la misiva enviada a los padres de la mujer.

De otra parte, Colón Osorio se comprometió en aumentar las medidas de seguridad en su municipio, aunque catalogó como un hecho aislado lo ocurrido pues “Ceiba es un pueblo bien tranquilo”.

Adelantó que el Departamento de Obras Publicas limpiará el área cercana al lugar del asesinato y le exigió a los dueños de las fincas donde se encontró el cuerpo de la mujer cerrar el área.