Alegría en Peñuelas con el rescate de la yegua Pulianca -VÍDEO
Su dueño, de 14 años, se la pasaba llorando pensando en que el equino moriría

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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Peñuelas.- “Tratamos de subirla pero fue imposible”.
Pulianca es una de las yeguas del hogar Velázquez Galarza a la que consideran un miembro más de la familia y su caída por un precipicio el pasado sábado los mantuvo desesperados buscando alternativas para salvarle la vida.
El martes, un grupo de rescatistas del Ponce Animal Rescue, oficina de manejo de emergencias municipal y la Guardia Nacional lideraron un extenso operativo en el sector Malpaso del barrio Santo Domingo, en el que con la ayuda del veterinario Bernardo Soler sedaron al equino, la amarraron y trasladaron en un helicóptero Blackhawk a un lugar seguro.
Ahora, Pulianca se recupera de las heridas sufridas en un espacio lejos de la pedregosa pendiente, a donde sus propietarios desean que nunca regrese.
Wilfredo Velázquez Velázquez, padre del adolescente dueño de la yegua, expresó que desde que se percataron de su caída intentaron de muchas maneras que ella subiera el empinado risco, pero fue imposible por las condiciones del terreno que era muy escarpado y con vegetación.
Velázquez Velázquez describió esos días como angustiosos para su familia, en especial para su hijo Steven, de 14 años.
Recordó que su hijo no quería comer, no dormía y se pasaba llorando al pensar que su yegua de cinco años podía morir en el barranco de casi 400 pies de profundidad.
“Nos mantuvimos echándole agua y comida y la movimos a una sombra”, comentó el padre del jovencito.
Mencionó que Pulianca es una yegua tranquila, que a veces se soltaba y se escapada del corral a comer yerba en el monte aledaño a su casa. Lo que no imaginó es que esta vez sería un poco más curiosa o tal vez guiada por su instinto de madre fue en busca de su potrito y bajó más de la cuenta cayendo sin poder evitarlo.
Sobre su estado de embarazo, su dueño indicó que estaba a punto de parir, pero que sospechan que luego del alumbramiento bajó tras su hijo, pero por lo inclinado del monte nunca fue posible hallar a su bebé.
Velázquez Velázquez dijoque compraron a Pulianca hace varios años y desde su llegada al hogar fue tratada con cariño por la familia.
“Todos la sufrimos como si fuera una persona”, expresó el padre del adolescente.
Ante el susto que pasaron por varios días y la incertidumbre que los mantuvo preocupados, él aseguró que tomaron nuevas medidas para evitar que Pulianca se acerque al risco.
“Está muy bien, la guardamos en otro lugar mientras arreglamos el establo”, señaló Velázquez Velázquez, quien también es dueño de otra yegua.
Su esposa, Ibis Galarza, expresó su alegría de tener con vida la yegua que tanto quieren.
“Es una ñoña con nosotros”, comentó la mujer, quien sostuvo que la dieta de Pulianca se compone de yerba, heno y alimento.
Igualmente, agradeció a todas las agencias que participaron en el rescate de Pulianca, entre ellas el Ponce Animal Rescue, Manejo de emergencias municipal y estatal, el veterinario y la Guardia Nacional.
Con el rescate de la yegua, su hijo Steven está muy contento y tranquilo de tenerla cerca.
Trabajo en equipo para salvar al animal
La hazaña, nunca antes vista en Puerto Rico, tomó horas de esfuerzo, trabajo en equipo y de decisiones en conjunto donde el motivo principal era velar por la seguridad de la yegua y devolverla a sus dueños.
El vice alcalde de Peñuelas, Miguel Figueroa, destacó que tan pronto tuvieron conocimiento del suceso se movieron para buscar la ayuda correspondiente.
Explicó que el helicóptero de la Autoridad de Energía Eléctrica estuvo disponible, pero se averió el día del rescate, por lo que se comunicaron de inmediato con la Guardia Nacional logrando que ofrecieran de inmediato su apoyo comunitario.
“Estamos bien agradecidos de todos los que colaboraron, el trabajo en equipo fue importante”, señaló Figueroa, quien añadió que de no haber rescatado la yegua hubiese muerto.
Por su parte, Julio Lefebre, rescatista de manejo de emergencias del municipio de Peñuelas describió la experiencia como única, la cual volvería a realizar nuevamente.
“No fue fácil, pero lo logramos, fue un trabajo de todos e hicimos a un niño feliz”, mencionó el rescatista.
El veterinario Bernando Soler, destacó que se sorprendió al ver las buenas condiciones en que fue encontrada la yegua, la que solo sufrió unos raspones por la caída.
“Ahora necesita mucho amor y tendrá larga vida”, dijo Soler.
Sobre los costos del operativo de rescate y la movilización de agencias y empresas privadas, asciende a varios miles de dólares.
En el caso de la Guardia Nacional, el uso del helicóptero provino de una partida de fondos del Departamento de la Defensa. El veterinario facturó $600 al Ponce Animal Rescue, que se dividen en $50 por salir de su área de trabajo, $50 por el medicamento administrado y $500 por las horas de labor.

