Dorado. La familiares y amistades de Ana Cacho se reunieron esta noche, víspera del primer aniversario de la muerte de su hijo Lorenzo González Cacho, en el Santuario Cristo de la Reconciliación en Dorado en una actividad religiosa privada en recordación del niño.

“Vamos recordar a Lorenzo en privado, lejos de todo lo que se dice en la opinión pública”, expresó Carlos M. Cacho, abuelo del menor asesinado en hechos que al día de hoy no han sido esclarecidos por las autoridades.

La actividad estuvo custodiada por seguridad privada y los participantes tenían que identificarse al momento de entrar a los predios del Santuario.

“Queremos evitar que hagan un espectáculo de esto. La muerte de Lorenzo nos ha afectado mucho como familia, no ha sido un año fácil”, indicó  Cacho, quien también explicó que el resto de los familiares no harían expresiones a la prensa debido a la naturaleza de la actividad.

“Estamos muy dolidos, nos han tratado como criminales”, continuó.

El 9 de marzo del 2010, Lorenzo González Cacho murió en circustancias sospechosas en la casa de su madre, en la urbanización Dorado del Mar. A raíz de la autopsia, se determinó que la muerte no fue un accidente.  En los primeros meses, la pesquisa giró en torno a la madre del menor y unos hombres que estuvieron en la residencia en el transcurso de fatídico día. Las autoridades han entrado a la casa en varias ocasiones en búsqueda de prueba y muchos han expresado, incluyendo a la Secretaria de la Familia, Yanitsia Irrizarry, y el fiscal general Obdulio Meléndez, que Ana Cacho es la principal sospechosa de la muerte. Al momento, no se ha presentado ninguna acusación por parte del Departamento de Justicia.

“Estoy seguro de que esto se resolverá pronto, de que pronto el pueblo sabrá la verdad de lo que ocurrió allí y que Ana y nosotros somos inocentes de todo lo que se nos acusa”, concluyó el patriarca de la familia Cacho antes de partir y adentrarse en el Santuario para unirse a la actividad.