Diversas agencias del gobierno y un sinnúmero de organizaciones y entidades están desarrollando iniciativas y poniendo en práctica protocolos para lidiar con los eventos de calor extremo, pero se necesita una mayor coordinación de todos esos esfuerzos para proteger mejor a la población de los efectos nocivos que pueden desatarse por la exposición a altas temperaturas.

Ese fue el panorama general que se pudo ver a través de la participación de varios funcionarios, médicos, científicos, investigadores, comunicadores y una legisladora en el conversatorio multisectorial que llevó a cabo la Comunidad de Práctica sobre el Calor en Puerto Rico, en celebración de su primer aniversario y como antesala a la celebración hoy del Día de Acción contra el Calor (HAD, en inglés), una iniciativa internacional que promueve la concienciación y la acción frente al calor extremo.

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La doctora Gredia Huerta Montañez, del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, repasó que el calor extremo tiene efectos en la salud humana que van más allá de los más conocidos, que son la enfermedad aguda por calor en sus tres niveles (leve, moderado y severo), “que van desde las erupciones, calambres y edema, hasta el agotamiento y el heat shock o golpe de calor, que está asociado a alta mortalidad”.

Explicó que tiene “efectos en unas condiciones que son prevalentes en nuestras poblaciones en Puerto Rico”, incluyendo condiciones cardiovasculares, respiratorias, renales, y de salud mental, así como los eventos adversos en el embarazo”.

Lamentó, sin embargo, que a pesar de que se conoce todo eso, no se hacen cosas necesarias como proteger el ambiente, y puso el ejemplo del trato en general hacia los árboles, que “nos protegen, nos dan sombra y nos ayudan a mitigar el calor” y no se protegen lo suficiente ni se impulsa la reforestación.

En cambio, sostuvo que los médicos y la salud pública ponen énfasis en “las embarazadas, los niños, los adolescentes, sobre todo los que son atletas, las personas con discapacidades, los trabajadores afuera, qué está haciendo OSHA. Son cosas que el Colegio de Médicos Cirujanos estamos empezando a ver cuáles son esos puntos y esos enlaces que podemos hacer y los estamos haciendo”.

Agregó que también están educando a los médicos acerca de cómo orientar a los pacientes acerca de este tema del calor extremo, y buscando enlazar la información de los sistemas de vigilancia y alerta con los médicos y las salas de emergencias, para que estén mejor preparadas ante las emergencias de calor extremo.

No obstante, insistió, se necesita “facilitar las protecciones a nivel individual”, como hidratación, acceso al aire acondicionado, mantenimiento de la salud, entre otras.

 La doctora Gredia Huerta Montañez destacó que se debe proteger más los árboles e impulsar más  el tema de la reforestación.
La doctora Gredia Huerta Montañez destacó que se debe proteger más los árboles e impulsar más el tema de la reforestación. (Carlos Rivera Giusti)

En las escuelas

La subsecretaria de asuntos académicos del Departamento de Educación, Beverly Morro Vega, comentó que esa agencia ha implementado un plan de acción para episodios de alta temperatura, incluyendo la educación sobre el tema y la adopción de las guías del Departamento de Salud.

Detalló que se adquirieron y distribuyeron abanicos, vasos térmicos y otros recursos, así como el mantenimiento, reparación y remplazo de aires acondicionados. Agregó que, aunque se hizo un estudio para poner aires en todos los salones de clases, se concluyó que, aunque era algo positivo, no era realizable por el alto costo y la capacidad energética disponible.

Comento que las guías de prevención no solo incluyen a empleados regulares y estudiantes, sino que se extienden a la familia, para que apoye en la preparación de los niños para enfrentar los episodios de calor extremo, así como en la detección de signos de las principales afecciones por calor extremo.

Por último, destacó la iniciativa de reforestación inteligente Escuela Verde, comunidad sostenible, como una alternativa para mitigar los efectos del calor en las escuelas.

Modificaciones para ejercitarse

En tanto, el profesor Juan García Rivera, director administrativo del Departamento de Recreación y Deportes (DRD), subrayó las iniciativas de educación y protección de la salud a través de modificaciones tales como no realizar actividades deportivas entre las 11:00 a.m. y la 1:00 p.m. y establecer periodos adicionales de hidratación durante los juegos, así como la educación para asegurar de participantes en campamentos de verano y otras actividades recreativas.

Sin embargo, recabó la asistencia de los padres para preparar a los niños adecuadamente antes de las competencias, incluyendo buena hidratación, así como en la fiscalización para asegurar que se cumplan los protocolos de modificación de los juegos.

La meteoróloga Ada Monzón, mientras, resaltó la labor educativa a través de diferentes foros y actividades, como el EcoExploratorio: Museo de Ciencias de Puerto Rico.

Lamentó, sin embargo, que algunas iniciativas, como la colocación de estaciones meteorológicas en escuelas no han tenido el resultado que esperaban a causa de los problemas de energía eléctrica que han dañado los equipos.

Proyecto estancado

Por su parte, la representante Nelie Lebrón Robles, que aclaró estaba en la actividad en representación de la delegación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y no necesariamente de la Cámara de Representantes, resaltó que su delegación han radicado proyectos de ley que buscan atender los efectos del cambio climático, como el PC 555, que radicaron en abril del año pasado para crear un plan nacional ante el calor extremo y mitigar sus efectos, pues “aunque hemos escuchado que ha habido muchas iniciativas en las distintas agencias, no hay una política pública nacional”. Sin embargo, indicó, “no ha pasado nada todavía” con ese proyecto en más de un año.

Destacó también otro proyecto dirigido a educar a la población para fomentar la reforestación en espacios urbanos y viviendas con árboles adecuados para esos fines.

Necesaria la coordinación

No obstante, todos los panelistas que participaron en el evento que se llevó a cabo en la sede del Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico coincidieron en que se requiere más coordinación entre todos esos esfuerzos para que sean más efectivos.

Todos, además, abogaron por un sistema energético más resiliente, pues se conoce que los riesgos de complicaciones médicas, y de muerte, aumentan con los apagones durante estos episodios de calor extremo.

La doctora Huerta, por ejemplo, habló de una colaboración con los Head Starts para crear un sistema de alerta con colores, para orientar a padres sobre calor extremo y otros eventos atmosféricos, así como una colaboración con farmacéuticos para que eduquen a pacientes sobre medicamentos que afectan la capacidad de autorregular la temperatura del cuerpo, y por tanto los ponen en mayor riesgo ante eventos de calor extremo.

El director administrativo García Rivera opinó que “hay muchas iniciativas, pero muchas veces trabajamos aisladamente, y cuando venimos a estos foros nos enteramos de lo que está haciendo el otro”.

Consideró “fundamental” crear política pública, incluyendo “un protocolo uniforme” para antes, durante y después de una actividad deportiva, así como utilizar los sistemas de alertas meteorológicas “para poder reprogramar esas actividades deportivas, y si hay que cancelar, pues cancelar y moverlas a otro momento”.

La meteoróloga Monzón recordó que “la ciencia salva vidas cuando las personas entienden sus riesgos y saben cómo actuar”, pero lamentablemente con el calor subestiman el peligro, desconocen sus efectos y cómo identificar sus síntomas. En ese sentido, llamó a todas las organizaciones y entidades a aportar a la educación, incluyendo la que se adquiere en “el primer centro de adiestramiento de fuerzas naturales” que tienen en el EcoExploratorio, “para recibirnos a todos”, en el que pueden “ayudar a crecer el contenido”, con análisis de riesgos, bases de datos y demás, de manera que se pueda “personalizar” esa educación sobre el calor según los intereses de cada persona o negocio, y así la gente pueda estar cada vez mejor educada.

La representante Lebrón Robles también se hizo eco de la situación de que hay muchos esfuerzos “cada uno por su lado, y a veces no nos damos cuenta que hay otros haciendo lo mismo, y estamos pasando el mismo trabajo dos veces”, por lo que celebró el intercambio de ideas y experiencias, “para ir estableciendo alternativas reales que puedan poner y llevar a cabo”.

Planteó la posibilidad de usar los refugios, que usualmente solo se activan en huracanes u otras situaciones como lluvias extremas o temblores, para que se usen como “espacios para la mitigación del calor extremo”, especialmente para aquellas personas que no cuentan con los recursos para instalar aires acondicionados y generadores.

Además, exhortó al público a comunicarse con sus representantes y senadores, y ocuparlos para que adopten políticas públicas para atender la problemática del calor extremo y mitigar sus efectos. Indicó que pueden llamar al 787-721-6040 para conseguir a sus respectivos representantes.

Por último, como parte de los esfuerzos para educar sobre el calor extremo, se anunció el lanzamiento de una campaña educativa dirigida a los adultos mayores, en colaboración con la organización AARP Puerto Rico, titulada El sol está que pica: protégete del calor, en la que se ofrecen recomendaciones a esa población particularmente vulnerable al calor para enfrentar esos eventos de calor extremo, prevenir complicaciones y salvar vidas.