Son las 4:24 de la madrugada del 7 de enero. Una cámara de seguridad muestra una calle de Yauco en tranquilidad. Segundos más tardes, un remezón. Le sigue un apagón y la tierra se hamaquea tan fuerte que cuatro carros –incluyendo una pickup– se balancean hacia todas las direcciones. Un gato sale huyendo a toda prisa.

Fueron 30 segundos de movimientos bruscos. Luego, la tierra cesa. Las alarmas de los carros suenan. Los perros ladran. Las personas comienzan a salir de sus hogares.

Esas fueron las imágenes captadas en video del fuerte terremoto de magnitud 6.4 que se registró en el sur de Puerto Rico a inicios de esta semana.

El movimiento de tierra dejó un apagón general en el País y cientos de estructuras sufrieron daños. Algunas casas colapsaron.

Luego de esa eterna y escalofriante madrugada, miles de personas no se sienten seguras en sus hogares y se han ido a dormir, desde entonces, a lugares al aire libre.

La gobernadora Wanda Vázquez declaró un estado de emergencia.

La ansiedad continúa en los pueblos del sur, los más afectados.