Casa Pueblo propuso este viernes que Puerto Rico transforme su modelo energético y convierta la energía solar en su principal fuente de generación, como alternativa para reducir el costo de la electricidad y atender la crisis que enfrenta el sistema eléctrico.

La organización ambiental, con sede en Adjuntas, sostuvo que el país cuenta con la tecnología, los conocimientos y los recursos económicos necesarios para desarrollar infraestructura solar a gran escala, sin tener que recurrir a una mayor dependencia del gas natural.

Con el costo de la electricidad en aumento, conocer cuánto consumen los principales enseres del hogar puede ayudarte a identificar cuáles podrían estar elevando tu factura y cuáles tienen un impacto mucho menor.

“Por años, nos repitieron que la privatización y la gasificación de las plantas generatrices reducirían el costo energético. Nos mintieron”, expresó el director ejecutivo de Casa Pueblo, Arturo Massol Deyá, en declaraciones difundidas por la entidad.

Casa Pueblo señaló que, desde que LUMA Energy asumió la operación de la red eléctrica en 2021 y Genera PR tomó a su cargo la generación en 2023, persisten los problemas de infraestructura, la inestabilidad del sistema y los apagones. Además, citó datos del economista y profesor José Caraballo Cueto, según los cuales el costo de la electricidad aumentó un 37% durante los pasados cinco años.

La organización también cuestionó la dependencia de los combustibles fósiles, al señalar que Puerto Rico no produce petróleo, sus derivados ni gas natural. Por esa razón, sostuvo que el costo y la disponibilidad de esos recursos están sujetos a factores externos, como las condiciones del mercado internacional y los costos de transportación.

Propone que la energía solar llegue a todos los abonados

La propuesta de Casa Pueblo va más allá de promover que los residentes y comerciantes instalen paneles solares por cuenta propia. La entidad planteó que la energía producida por el sol se integre a la red eléctrica y se distribuya a todos los abonados, tengan o no sistemas fotovoltaicos o baterías.

“La solución a esta debacle no es individual, sino colectiva. Y la ruta está clara: el país tiene que producir energía con el sol, un recurso nuestro, disponible todos los días y gratis”, manifestó Massol Deyá.

Como parte de ese planteamiento, Casa Pueblo sugirió establecer una tarifa diurna en la que el ajuste por combustible sea cero. La organización argumentó que, si una parte significativa de la factura corresponde al costo del combustible, la generación solar permitiría reducir ese cargo durante las horas de mayor producción fotovoltaica. Los combustibles fósiles, según su propuesta, se utilizarían únicamente cuando fuera necesario.

La entidad también rechazó los señalamientos de LUMA sobre la supuesta saturación de la medición neta. A su juicio, corresponde al país definir su modelo energético y la empresa debe adaptar la red para facilitar la conexión de más instalaciones solares descentralizadas.

Pide dirigir fondos a proyectos solares

Casa Pueblo planteó que las inversiones del Gobierno y los fondos federales destinados a la reconstrucción del sistema eléctrico se utilicen para desarrollar infraestructura de energía renovable, respaldar proyectos comunitarios y complementar las inversiones solares de ciudadanos y comunidades.

En ese contexto, la organización se expresó en contra de nuevas iniciativas relacionadas con la gasificación, la construcción de gasoductos y la propuesta de un cable submarino entre Puerto Rico y República Dominicana, al considerar que perpetuarían la dependencia de combustibles fósiles.

La entidad exhortó a trabajadores, comunidades, pequeñas y medianas empresas, agricultores, industriales, hospederías, restaurantes, iglesias, escuelas y universidades, entre otros sectores, a reclamar que el Gobierno y la Autoridad de Energía Eléctrica les provean energía generada con el sol.

Como ejemplo de su trabajo, Casa Pueblo destacó que en Adjuntas se han desarrollado más de 400 instalaciones solares en residencias, comercios e infraestructura crítica, además de cinco microrredes comunitarias.

Su Laboratorio Comunitario para la Transición Energética continúa investigando alternativas para replicar el modelo de microrredes interconectadas en otras zonas del país y, según indicó la organización, está disponible para compartir sus conocimientos y experiencias.