El portavoz de la Coalición Puertorriqueña contra la Pena de Muerte, Edgardo Román, afirmó que la reafirmación mayoritaria de repudio al castigo de la pena capital reflejado en la encuesta de El Nuevo Día publicada hoy es una constante palpable en las campañas realizadas por años a través de todo el país para promover la abolición planetaria de ese tipo de condena.

"La encuesta coincide con todo lo que nosotros hemos encontrado a lo largo de nuestra campaña contra la pena de muerte. Esa coincidencia se expresa en que todo el liderato político del país, y me refiero a los presidentes de todos los partidos electorales, se han opesto a la pena capital", sostuvo Román.

Además, según destacó el abogado, el repudio a la pena capital ha sido firme de los líderes religiosos y de los colegios profesionales, entre otras entidades importantes de nuestra sociedad, pero además el apoyo a rechazar las condenas de muerte impuestas por los estados ha sido sumamente palpable en plazas, escuelas y sitios diversos de asamblea donde aquí se expone el tema.

La encuesta de El Nuevo Día reflejó que un 57% de las personas en Puerto Rico está en contra de la pena de muerte. Un 25% de los entrevistados se pronunció categóricamente a favor de ese castigo y 12% dijo apoyarlo, dependiendo del caso. El 1% respondió no estar seguro si respalda o no quitar la vida a una persona declarada culpable de un acto criminal.

"El sentimiento que hemos palpado con la gente en Puerto Rico es que hay una oposición a la pena de muerte y que los que tienen alguna duda, cuando uno le explica las razones para oponerse, se convencen con bastante facilidad", agegó el licenciado Román.

Las declaraciones del coordinador general de la Coalición Puertorriqueña contra la Pena de Muerte se produjeron después de la presentación del informe anual de Amnistía Internacional (AI) sobre la situación de esas condenas en el mundo.

El reporte, resumido por Pedro Santiago, director ejecutivo de Amnistía Internacional en Puerto Rico, fue descrito como uno de resultados agridulces porque hubo retrocesos, pero también grandes avances para frenar ejecuciones.

"Aunque lamentamos que países como Japón y la India hayan reanudado ejecuciones en 2012 y el número de ejecuciones se haya quedado similar al de 2011, todavía es perceptible la tendencia hacia un mundo sin pena de muerte", sostuvo Santiago.

"La reducción en casi 200 casos en la cantidad de sentencias y en la reducción a solo 58 países que la aplican, es prueba de esto", puntualizó Santiago durante conferencia de prensa conjunta de AI y la Coalición Puertorriqueña contra la Pena de Muerte efectuada en la Universidad del Sagrado Corazón.

Santiago dijo que en 2012, en las Américas solo Estados Unidos impuso la pena de muerte en varios estados. En ese país, no obstante, se redujo el número de nuevas sentencias y no hubo ejecuciones por determinaciones del Tribunal Federal. Además, gracias a la determinación de Maryland, aumento a 18 el número de estados abolicionistas, agregó el activista de AI.

 Santiago agregó como elemento positivo de 2012 en los Estados Unidos que Delaware y Nebraska iniciaran la discusión de proyectos de ley para eliminar la pena de muerte.