Ponce. Cometieron un error en algún momento de sus vidas que los llevó a enfrentarse a la justicia; hoy cumplen sentencias por sustancias controladas, pero al mismo tiempo se levantan con el deseo de ser mejores seres humanos.

Este es el caso de varios participantes del Programa Drug Court de la región judicial de Ponce, quienes, como parte de las actividades del Mes Nacional del Drug Court, participaron esta semana de la exposición Talento creativo: vía de reinserción social. Allí tuvieron la oportunidad de mostrar sus talentos, con los que han podido salir adelante en su proceso de rehabilitación.

Para Nicolás Pérez, un hombre de 36 años y natural de Guayanilla, unirse a malas amistades fue lo que lo llevó al mundo de las drogas. Hace cinco meses llegó al programa y asegura que “ha sido lo mejor que le ha pasado en la vida”.

“El Drug Court me ayudó a recuperar a mi familia, a mi matrimonio y a tener un empleo donde me apoyan”, dijo el graduado de chef del Florida Culinary Institute.

Destacó que la jueza María del Carmen Berríos le dio la confianza y la oportunidad para crecer, luchar contra su problema y demostrarle a la sociedad que todo es posible cuando se lo propone.

“La decisión de cambiar está en cada persona. El que no pone de su parte nunca saldrá del hoyo”, sostuvo Pérez, quien exhortó a los que están en el mundo de las drogas que lo piensen antes de que pasen por la mala experiencia de llegar a un tribunal.

Por su parte, la jueza a cargo de la Sala de Drogas, explicó que el propósito del evento es ayudar a los participantes a que puedan expresar sus habilidades, rehabilitarse y, al mismo tiempo, enfrentarse a la comunidad que los margina.

Además, buscan dar a conocer el programa para que la ciudadanía entienda la valiosa ayuda que ofrecen a las personas que han cometido delitos bajo la Ley de Sustancias Controladas.

“Es una oportunidad de llevarlos por el camino para que puedan reintegrarse a la sociedad siendo personas de bien”, indicó la magistrada.

Mencionó que la actividad, a la que asistieron otros participantes y sus familiares, les ayuda a subir la autoestima. “Tenemos que cambiar la percepción que se tiene de los adictos”, añadió la jueza.

Al mismo tiempo, la jueza administradora, Nereida Cortés, expresó su satisfacción al ver cómo estos participantes del programa han podido superarse.

“Aquí se les dan las herramientas de transformación de sus vidas que le ayudarán en su futuro”, añadió Cortés.