Revés para Justicia.

El Tribunal de Apelaciones denegó la solicitud de revocación de probatoria del autor intelectual del atentado contra el boxeador Joseph Serrano, sometida por el Procurador General.

El panel de jueces compuesto por Rafael Ortiz Carrión, Yvonne Feliciano Acevedo y Migdalia Fraticelli Torres determinó que el Tribunal de Primera Instancia de Caguas no incurrió en abuso de discreción al sentenciar a Jonathan Huertas Claudio a probatoria por 15 años.

“Su determinación de conceder los beneficios de una sentencia suspendida al recurrido fue el resultado razonable del ejercicio de una juiciosa y sana discreción”, establece la resolución, emitida el 20 de marzo.

El propio secretario de Justicia, Roberto Sánchez Ramos, criticó la sentencia impuesta por la jueza Susana Serrano el 1 de septiembre de 2006, la que catalogó como “injusta”, y ordenó someter el recurso de certiorari al Tribunal de Apelaciones.

El procurador general Salvador Antonetti Stutts adujo que el Tribunal de Primera Instancia cometió un error porque “(Huertas) no satisface todos los requisitos establecidos para la concesión de dicho privilegio... y se desprende información negativa que evidencia que el convicto debe ser recluido en una institución penal...”, a lo que el Apelativo contestó: “No tiene razón”.

Los jueces indicaron que la “moción sobre alegación preacordada” establece que el Ministerio Público acordó recomendar una sentencia suspendida de 15 años o siete de cárcel al acusado por tentativa de asesinato, conspiración y violaciones a la Ley de Armas.

La fiscal del caso era Lizabeth Lipsett Campagne y el abogado de defensa, Carlos T. Rodríguez Cruz.

Sin embargo, ahora el Ministerio Público está representado por Damaris González González, ya que está pendiente la posible revocación de la libertad a prueba del acusado por conducir en estado de embriaguez a 76 millas por hora en una zona de 55, sin licencia de conducir y con tintes oscuros en los cristales del auto.

La vista de revocación está pautada para el 20 de abril ante la propia jueza Serrano.

Los hechos ocurrieron el 2 de marzo de 2005, cuando el púgil recibió disparos en la cabeza, un brazo y una pierna al salir del gimnasio Bairoa, en Caguas. Jorge Dávila fue sentenciado a seis meses de cárcel y once años de probatoria por disparar contra Serrano a cambio de $2 mil de Huertas.

Serrano sobrevivió, pero aún está bajo tratamiento médico en Pensilvania.