Fallece destacado informador.

La clase periodística del patio sufrió ayer en horas de la madrugada la pérdida del único sobreviviente de la llamada “vieja guardia”: Ismael Fernández Pacheco.

Éste falleció en el Hospital del Maestro, en Hato Rey, tras sufrir una recaída en su salud relacionada con dos derrames cerebrales que le afectaron hace unos meses y que lo alejaron de una de sus dos pasiones: el periodismo.

Fernández cumpliría hoy sus 86 años.

Las reacciones de dolor no se hicieron esperar por parte de sus allegados, amigos, colegas y admiradores, quienes lamentaron la partida de una persona que realizó una de las labores periodísticas más valiosas e íntegras que el país ha tenido la oportunidad de disfrutar a través de distintos medios de comunicación en las pasadas décadas. Esto, a pesar de que Fernández no pasó por una escuela de comunicación.

El periodismo, sin embargo, no fue la única pasión de Fernández. La política también lo entusiasmó al punto que en el 1984 logró un escaño legislativo en la Cámara de Representantes por el Partido Nuevo Progresista (PNP).

En la Casa de las Leyes, de donde salió con heridas y frustraciones, estuvo por dos cuatrienios.

“Las dos pasiones de Ismael Fernández fueron la política y el periodismo. Las dos lo hicieron polémico pero, a pesar de ello, fue un amigo de verdad, franco, perspicaz, bromista y, aunque no lo crean, tímido”, recordó la veterana periodista de PRIMERA HORA Irene Garzón sobre su amigo por más de 40 años.

Son muchos los recuerdos que conserva de quien también fue su colega mientras cubría el Capitolio. Pero de esos años rememora “su figura regordeta con un puro en la boca” recorriendo los pasillos del Capitolio.

La hija del fundador del Partido Popular Democrático (PPD), Victoria “Melo” Muñoz, también lamentó la pérdida. Fernández siempre contó con la amistad de Luis Muñoz Marín a pesar de que nunca ocultó su ideología política.

Fernández fue uno de los periodistas republicanos con las mejores fuentes dentro del PPD, así como en el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

“Lo siento mucho. Creo que aunque siempre diferimos en temas como el status y otras cosas, como periodista nunca se le veía un sesgo. Era un periodista serio que relataba lo que estaba viendo, no le ponía ni le quitaba nada a la redacción de la noticia. Como columnista diferimos”, agregó Muñoz Mendoza.

El gobernador Aníbal Acevedo Vilá, así como las organizaciones que agrupan a la clase periodística, también sintieron la muerte del defensor de los derechos laborales.

“Su trabajo, su integridad, su honestidad y su verticalidad al empuñar la pluma periodística son su mejor legado para la presente y las futuras generaciones del cuarto poder, la prensa”, destacó el Primer Ejecutivo en un comunicado de prensa.

Mientras, el presidente de la Asociación de Periodistas (Asspro), Oscar J. Serrano, indicó que como periodista, Fernández se destacó por ser un “fogoso defensor del gremio y de la integridad física y profesional de sus colegas, así como un reportero que no se rendía ante los obstáculos que se le presentaban para conseguir y divulgar la noticia”.

La directiva del Overseas Press Club (OPC) lo describió como un “comunicador innato”. “Definitivamente fue un periodista de corazón, pues siempre antepuso su criterio noticioso. Hoy lamentamos su pérdida, pero la misma nos sirve para emularlo y reforzar nuestro compromiso con el ejercicio periodístico”, dijo la presidenta del OPC, Aixa Vázquez.

Por su parte, Luis Ramos, su amigo y colega en el desaparecido periódico El Imparcial y, posteriormente, en El Nuevo Día, donde Fernández trabajó desde el 1970 hasta el 2007 como columnista, lo recordó como “uno de los periodistas de las últimas décadas de más conocimiento de la política puertorriqueña”.

trayectoria sin fin

Fernández no sólo será recordado por su labor periodística en la Casa de las Leyes, en La Fortaleza y en medios de prensa como El Nuevo Día.

En sus comienzos, trabajó como periodista para la emisora radial WKBM y entre los eventos significativos que cubrió figura el referéndum mediante el cual se eliminó el Municipio de Río Piedras.

Como muchos otros puertorriqueños emigró a los Estados Unidos donde trabajó como traductor y relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Al regresar trabajó para el periódico El Día con sede en Ponce.

Posteriormente, estableció la primera agencia de noticias locales de Puerto Rico, la Island Daily News Service.

También será recordado por ser uno de los fundadores de la Asspro.

Entre los reconocimientos figura uno de 2002, cuando la Cámara de Representantes le rindió un homenaje en ocasión de su cumpleaños número 80. La sala de prensa de La Fortaleza lleva su nombre.

Su nuera Nilka Estrada señaló que como reconocimiento a su labor queda pendiente la selección de parte de las columnas que escribió por 37 años para ser compiladas en un libro, que sería publicado este año.

El cuerpo de Ismael está expuesto en la Funeraria Álvarez, en Bayamón. El martes en la mañana sus restos serán llevados al Capitolio, donde le harán una guardia de honor. Luego, el cuerpo será cremado.

A Fernández le sobreviven su esposa, Carmen Gloria Reyes, sus hijos Ismael, Coqui, Johnny, Miriam, José Ismael y Jorge, así como sus nietos y bisnietos.

Descanse en paz.