Desconsuelo para padre de niño baleado en Loíza

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 17 años.
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Canóvanas.- El pasado jueves la guerra por el narcotráfico acabó con la inocente vida del adolescente Carlos Daniel Lanzot, y con su muerte arrebataron también el preciado tesoro de un padre.
“Yo tenía cuatro joyas en mi cofre y una de ellas me la han robado”, declaró ahogado en llanto el guardia municipal Carlos Lanzot, unos minutos antes del entierro del menor de sus cuatro hijos, quien murió víctima de la guerra de narcos que sacude a Loíza.
En medio del mensaje en la funeraria El Pilar, en Canóvanas, el progenitor lamentó que su municipio esté “patas arriba” a causa de la imperante ola criminal que azota a la comunidad e instó a los jóvenes y a las madres de éstos a cultivar la fe en la batalla contra el mundo de las drogas.
“Nosotros podemos más que esos sinvergüenzas que están en la calle. Si nos unimos, podemos vencerlos”, manifestó al asegurar que la muerte del pequeño “Danielito”, como cariñosamente le decía, le ha dado “fuerzas” para iniciar una campaña de alerta en su barrio.
“Daniel, te prometo que voy a ir a las escuelas y a la comunidad a inculcar en los muchachos los mismos valores que te di a ti. Ésa será mi misión de ahora en adelante”, dijo tras aprovechar también el instante para entregarse al servicio cristiano.
Mientras, Iris Betsy Ramos, la madre del niño de 14 años, agradeció la solidaridad de los presentes y los exhortó a recordar a Carlos Daniel por su buen sentido del humor y su alegría.
“Recuerden que en el corazón de cada uno de ustedes Danielito está vivo”, dijo mientras la mayor de sus hijas, Maicoellys, de 22 años, lloraba encima del ataúd de su hermanito.
El alcalde de Loíza, Eddie Manso, así como alumnos de la escuela Nueva de Medianía Baja de Loíza, se mostraron también compungidos durante la ceremonia.
“Él era la alegría de nuestra clase. Lo vamos a extrañar”, manifestó Yanaraiza Pizarro, compañera de clases del niño que se graduaría en mayo de noveno grado.
Lanzot murió hace unos días cuando unos delincuentes dispararon contra el auto en el que viajaba junto a tres amigos, cerca de la comunidad Miñi Miñi de Loíza.
Según Eladio Neris, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Loíza, trascendió que los malhechores provienen de la misma comunidad del niño y aparentemente dispararon contra el auto “por confusión”, pensando que se trataba de individuos de una ganga enemiga con los que tenían “viejas rencillas”.
“Tenemos a unas tres personas identificadas. Estamos en el proceso de localizar testigos y recopilar más evidencia para ampliar la investigación”, sostuvo Neris.

