La quiebra a la que tuvo que acogerse el Hospital de la Comunidad Manuel de La Pila Iglesias en Ponce se debió a medidas gubernamentales que minaron las finanzas de la institución, afirmó José Cora, director ejecutivo de la institución hospitalaria.

El ejecutivo indicó que el pasado 9 de agosto el hospital tuvo que acogerse al plan de quiebra debido al aumento en el salario a las enfermeras — ley aprobada bajo el presente gobierno — las alzas en la tarifas de energía eléctrica y acueductos.

"Esta difícil situación financiera obedece a múltiples factores como son el aumento en el precio del petróleo que trajo el aumento en la luz, el agua, gasolina, también la aprobación de la Ley 27 que provee el aumento salarial al personal de enfermería, muy justo, pero entendemos que el gobierno no estructuró el reembolso", sostuvo en entrevista con Prensa Asociada.

Cora dijo que el aumento de salario de las enfermeras tiene un impacto en Pila en 2.4 millones de dólares, a razón de $800,000 anuales.

"Cuando sumamos esto a los aumentos continuos que estamos experimentando en la industria de la salud, que constantemente es azotada por diferentes legislaciones, estatales y federales, vemos que se sigue haciendo un poquito difícil la operación", declaró.

Criticó el que el alza salarial para las enfermeras no estuviera acompañada de un "aumento en los ingresos a través de Administración de Servicios de Salud", entidad que administra la reforma de salud.

"El Hospital se acogió al capítulo 11, de reorganización, reestructuración de la Ley de Quiebras Federal, pero continúa y continuará sirviendo a la comunidad de Ponce, como lo ha hecho en los pasados 80 años. La difícil situación financiera que ha atravesado la industria de la salud y, en especial de los hospital, obligó a nuestra junta de directores a tomar esta decisión", sentenció.

El ejecutivo del Hospital Pila aseguró que en la medida que los recursos lo permitan estarán protegiendo "el taller de trabajo" de muchos ponceños y puertorriqueños.

Cora especificó que la ley les obliga a negociar con las tres uniones que representan el 82% de los empleados del hospital, o 474 trabajadores. Reconoció, no obstante, que todavía no se decidido si se reduce o no la plantilla de trabajo.

Indicó que los únicos despidos hasta el momento han impactado entre 12 y 15 empleados temporeros o de paga por día.

Los trabajadores son representados por la Unidad Laboral de Enfermeras y Empleados de la Salud (ULEES).

Precisó que las cuentas a cobrar al presente suman unos 17 millones de dólares, mayormente a las aseguradoras y pacientes que no están asegurados. Los gastos, precisó, suman entre $18 y $20 millones.