Todos pensamos en los cuchillos, velas desatendidas y bordes afilados cuando inspeccionamos peligros en nuestras residencias, pero hay otros que, a simple vista, no tomamos en cuenta y son tanto o más peligrosos para nuestra seguridad y la de nuestra familia. A continuación, verás una lista de artefactos que tal vez tomemos como seguros pero, si se les da mal uso o no se vigilan apropiadamente, podrían terminar en una visita al hospital, o peor.

1. Ventanas automáticas: Las llamadas “power windows” de muchos vehículos se pueden cerrar con apenas apoyarse del botón y los más vulnerables son los niños y las mascotas. Siempre asegúrate de bloquear las ventanas (la puerta del conductor suele tener un botón que impide manipular hasta las puertas) y este simple paso podría salvar vidas.

2. Abanicos: Con el calor a todo fuete los abanicos son una alternativa más económica a los acondicionadores de aire, pero también un peligro para los niños con manitos curiosas o adultos que los dejan encendidos sin la careta puesta (lo que suele ocurrir). Asegúrate que no interrumpan el paso, que nadie se pueda enredar con el cable y, por supuesto, que nadie toque las aspas en movimiento.

3. Productos de limpieza: No nos referimos solo a los abrasivos, como el cloro o la amonia, sino cualquier líquido que pueda ser ingerido. Los de colores llamativos son especialmente peligrosos porque atraen a los pequeños, que pueden pensar que son dulces e ir a probarlos. Siempre mantenlos en un gabinete bajo llave; no te confíes en que estén en un sitio alto porque a los nenes les encanta trepar.

4. Cargadores: Cualquiera con un celular, computadora o una tablet sabe que estos implementos pueden calentarse con facilidad, y tenerlos en lugares cercanos a cortinas, entre el mattress y la pared o al alcance de mascotas (a las que les gusta masticar cables) puede acabar en incendio o tragedia. Mantén los cargadores y los multienchufes en sitios con buena ventilación y nunca los sobrecargues o dejes enchufados si no los estás usando.

5. Tostadoras: Olvidarse de las migas acumuladas es fácil, y más fácil aún es que las mismas generen un fuego. También es un error mantenerlas cerca del fregadero por el peligro de una descarga eléctrica. Mantén tu equipo limpio, vacíalo con frecuencia y sacude bien las migas.

6. Audífonos: No importa si son grandes como los “de antes” o los “earbuds” que tanto gustan para el gimnasio, usar estos implementos en un volumen demasiado alto causa sordera. Con cada vez más menores usando audífonos con sus equipos electrónicos, asegúrate que los mismos estén diseñados para que no alcancen altos volúmenes (venden modelos específicos para eso) o configura el equipo electrónico de tal forma que no se le pueda manipular el volumen.

7. Acondicionador de aire: Siguen siendo uno de los favoritos en el calor de la Isla, pero rara vez se les da el cuidado necesario: limpiar los filtros y las ventanillas, por ejemplo. El “prende y apaga” del aire causa condensación y, a la larga, son excelentes cunas de bacterias que podrían agravar condiciones como asma o alergias.  Sigue las instrucciones y mantén el acondicionador lo más limpio posible.

8. Piscinas y bañeras: El agua y la falta de supervisión no mezclan. Por más que tus hijos sepan nadar, nunca los dejes desatendidos cuando estén en el agua. En cuanto a las piscinas, monitorea los niveles de cloro porque, por más cuidado que ejerzas, podrían tener bacterias.

9. Plantas: Se ven hermosas, pero hay plantas como las hiedras, bromelias e incluso algunos lirios que son venenosos tanto para animales como para humanos. Verifica en la tienda antes de comprar cualquier planta si pueden provocar alergias o efectos peores si se tocan o se muerden.

10. Pelusa: Si, esa que “janguea” en tu secadora o aspiradora. Si no limpias los filtros cada vez que vas a usar el equipo, estás tapando las salidas de aire y podrías provocar un incendio. Haz un hábito de limpiar el filtro antes de echar una nueva tanda o limpiar el cuarto.

11. Bufandas y corbatas: Son parte del ajuar de muchas personas pero pueden causar accidentes si no se toman precauciones. Desde quedar atrapadas en abanicos, pinchadas con puertas, quemadas si te acercas mucho a la estufa o enredadas en gavetas, podrías darte un mal halón de cuello o causarte una quemadura innecesaria. Sé precavid@.

12. Acetaminofén: El ingrediente activo de muchos medicamentos y ungüentos para aliviar el dolor puede causar daños al hígado si se usa en exceso. Para evitar sobredosis, sigue las instrucciones del empaque y cuídate de combinar medicamentos con el ingrediente; en todo caso, la cantidad recomendada en adultos no debe exceder los 3,000 miligramos al día. Siempre consulta a tu médico.