Aguada. Desde soluciones a problemas como la basura espacial, hasta asuntos más terrenales como educar a niños y adultos sobre el manejo de las finanzas de una manera entretenida, podrían estar más cerca de lo que pensamos, no solo cronológicamente, si no geográficamente.

Utilizando la tecnología y la Inteligencia Artificial (AI, en inglés), los estudiantes del curso de Tecnología que imparte la maestra Yamitza Rosas Rodríguez en la escuela superior Doctor Carlos González en Aguada, buscan respuestas a estos problemas.

Valiéndose de herramientas de inteligencia artificial como Copilot, lenguajes de programación y microcomputadoras como Raspberry Pi, entre otras, los estudiantes diseñan proyectos que les presenta su maestra, y que tienen como norte impactar y mejorar la vida y sociedad.

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“Vengo en agosto con lo que quiero trabajar con ellos. Este año iba enfocada en que quería trabajar Inteligencia Artificial”, explicó Rosas Rodríguez, quien tiene a estos 15 estudiantes que también pertenecen al Club de Tecnología, bajo su tutela durante sus cuatro años de escuela superior.

Yamitza Rosas Rodriguez, maestra de Tecnología Educativa
Yamitza Rosas Rodriguez, maestra de Tecnología Educativa (Jorge A Ramirez Portela)

“Nosotros siempre hacemos proyectos que tengan que ver con mejorar la sociedad. Les doy diferentes ideas y luego ellos deciden cuáles quieren desarrollar”, añadió la educadora.

Al espacio de nuevo

Entre las ideas con las que trabajan, este año figura “Save Orbit AI”, un proyecto con una de las expectativas más altas: llegar al mismísimo espacio. Se trata de una aplicación que busca crear un inventario de la basura espacial existente, como un primer paso para solucionar el problema de escombros que amenaza misiones espaciales.

Giuliano Echevarría Villarubia, de 17 años explicó que se propusieron como primera opción “tratar de poner un objeto en un cohete que pueda escanear o investigar los diferentes desechos que hay en el espacio, objetos que hay en el espacio, desechos de cohetes, plásticos, metales...”.

Giuliano Villarrubia, Diego Rivera Rivera,  Lianys Hernández Rivera y Jose Varela Duarte, del proyecto SaveOrbit AI.
Giuliano Villarrubia, Diego Rivera Rivera, Lianys Hernández Rivera y Jose Varela Duarte, del proyecto SaveOrbit AI. (Jorge A Ramirez Portela)

Mientras, Lianys Hernández Rivera, de 15 años, detalló que “nuestra aplicación se basa en un sistema de inteligencia artificial, que ese sistema detecta, identifica y clasifica los diferentes tipos de basura espacial”.

Añadió que tras crear la aplicación y entrenar la inteligencia artificial, trabajan en el diseño de un modelo, con una cámara para ponerlo a prueba en la Tierra y, posteriormente, desarrollar uno que pueda integrarse en alguna misión espacial.

Diego Rivera Rivera, otro de los estudiantes involucrados en el proyecto explicó que el proceso de desarrollo de “Save Orbit AI” tomó aproximadamente dos meses. “Empezamos en agosto pasado y terminamos en el mes de octubre”, explicó el alumno, quien tuvo a su cargo la programación de la aplicación que actualmente funciona en un ‘web app’.

En la foto, un prototipo de sensor ultrasónico creado por los estudiantes del proyecto "SaveOrbit AI".
En la foto, un prototipo de sensor ultrasónico creado por los estudiantes del proyecto "SaveOrbit AI". (Jorge A Ramirez Portela)

José Varela, también de 17 años y quien participó en el entrenamiento de la IA, por su parte, compartió que para esto se utilizaron fotos de objetos y materiales que han sido lanzados al espacio.

“Tuvimos que tomar en cuenta que el entorno espacial es muy variable. Entonces puede haber momentos donde haya mucha intensidad de brillo o poca intensidad de brillo. Y si la IA no está preparada apropiadamente para esos entornos, no va a poder reconocer bien esos materiales”, añadió el estudiante, quien explicó que se utilizaron unas 150 imágenes en el proceso de entrenamiento, y con las distintas modificaciones lumínicas ascendieron a 300.

Christian González y Adrián Carrero trabajaron en el diseño y la impresion en 3D del “Coquinauta", que viajó al espacio con la meteoróloga Deborah Martorell.
Christian González y Adrián Carrero trabajaron en el diseño y la impresion en 3D del “Coquinauta", que viajó al espacio con la meteoróloga Deborah Martorell. (Jorge A Ramirez Portela)

No sería la primera vez que los estudiantes del Club de Tecnología apuntan al espacio. Ya lo hicieron el año pasado y con éxito, con el “Coquinauta”, el indicador de gravedad cero que acompañó a la meteoróloga Deborah Martorell en su viaje espacial a bordo de la cápsula Blue Origin. Precisamente, Christian González, estudiante de cuarto año, fue uno de los que participó en el diseño del “Coquinauta”, y para este semestre, el joven y otro grupo de sus compañeros ha creado una nueva propuesta; AI Beach Guard.

Seguridad en el mar

Utilizando inteligencia artificial, AI Beach Guard recolecta y compila información de las boyas oceanográficas, así como información atmosférica de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), sobre el comportamiento del mar, que le permite predecir la peligrosidad de una playa en tiempo real y emitir notificaciones vía mensaje de texto.

“Se usa la base de Storm Events Database, que esta del 2020 al 2025, la de High Surf (marejada alta) y el de Rip Current (corriente de resaca), y nos da todo lo que necesitamos para poder verificar toda la información y decirnos si la playa está segura”, explicó González.

Matthew Acevedo, Christian González, Edgardo Pérez y Adrián Carrero trabajan en uno de los proyectos, “AI Beach Guard”, para informar sobre el comportamiento del mar, prediciendo la peligrosidad de una playa en tiempo real y que permite emitir notificaciones vía mensaje de texto.
Matthew Acevedo, Christian González, Edgardo Pérez y Adrián Carrero trabajan en uno de los proyectos, “AI Beach Guard”, para informar sobre el comportamiento del mar, prediciendo la peligrosidad de una playa en tiempo real y que permite emitir notificaciones vía mensaje de texto. (Jorge A Ramirez Portela)

Edgardo Pérez, de 17 años, contó que la aplicación se creó utilizando como base las playas de Ocean Park y Escambrón, pero puede expandirse a toda la Isla. “Nuestro AI fue entrenado con la data de las boyas que están en esas playas”, especificó. Mientras Adrián Carrero develó que AI Beach Guard actualiza la información sobre el comportamiento del mar cada media hora.

La inteligencia artificial, añadió Matthew Acevedo, analiza también los distintos modelos de comportamiento marítimo en línea y si más del 50% de estos modelos concluyen que hay condiciones de riesgo para una playa, emite una notificación.

El plan de los jóvenes, añadió Carrero, es que eventualmente, la Compañía de Turismo pueda integrar este sistema a sus plataformas para que generen las notificaciones y alertas a los turistas, de forma automática.

Alerta ante inundaciones, antes de que ocurran

Otro de los proyectos, “Moon River” busca monitorear el comportamiento de los ríos para alertar a quienes residan cerca de ellos en situaciones de emergencia.

“Yo vivo cerca de un río y algo que me preocupa es que cuando va a pasar un huracán o algo con mucha lluvia, que se inunde. Sé que esa preocupación es una realidad para mucha gente”, explicó Sonia Torres Jiménez, de 17 años, y quien vive cerca de un río hace más de 10 años.

Los alumnos trabajan en cuatro proyectos  implementado la inteligencia artificial: 
"AI Beach Guard", The Moon River Project", 
"SaveOrbit AI" y "Pixel Care". En primer plano, Omar Hernández Badillo y Sonia Torres Jimenez, del proyecto "The Moon River Project".
Los alumnos trabajan en cuatro proyectos implementado la inteligencia artificial: "AI Beach Guard", The Moon River Project", "SaveOrbit AI" y "Pixel Care". En primer plano, Omar Hernández Badillo y Sonia Torres Jimenez, del proyecto "The Moon River Project". (Jorge A Ramirez Portela)

La joven recordó que las alarmas que avisan a la población sobre la posibilidad de un golpe de agua o una inundación, se activan cuando ya estos eventos están ocurriendo. “Por eso es que nuestro website lo hicimos para que detectara antes (de la inundación). Cuando ya ve un peligro, que diga ‘salgan’, o evacúen”.

Omar Hernández Badillo añadió que la inteligencia artificial de la aplicación utiliza la información del Servicio Geológico de Estados Unidos sobre los niveles históricos de los ríos y el comportamiento de estos y la compara con los niveles en tiempo real, lo que le permite hacer una predicción y generar alertas.

Inteligencia artificial y diversión para el manejo de las finanzas

Mientras, Francisco J. Caldas, Marcos Doemenech y Frederik Sánchez, todos estudiantes de noveno grado, diseñaron un juego, capaz de educar a los usuarios sobre el manejo de sus finanzas y el cuidado de seres vivos.

Frederik Sánchez,  Francisco J. Caldas y  Marcos Domenech, de "Pixel Care".
Frederik Sánchez, Francisco J. Caldas y Marcos Domenech, de "Pixel Care". (Jorge A Ramirez Portela)

“Pixel Care”, como se llama el juego, fue creado utilizando un diseño estético y técnicas similares a Super Mario Bros. ‘“Nosotros hicimos este juego para una competencia de (la asociación) FBLA (Futuros Líderes del Comercio de América) y quedamos primer lugar en la competencia”, explicó Sánchez, quien añadió que en el juego, las manzanas son monedas que el usuario tiene que recolectar y, asistido por una inteligencia artificial, el jugador aprende a gastar sus manzanas para comprar comida para su personaje y suplir sus necesidades.

El diseño del juego en dos dimensiones tomó cinco meses.

Caldas, por su parte, explicó que para “Pixel Care” tuvieron que aprender a escribir códigos de computadora, programar y preparar las capas y texturas del diseño, entre otras cosas.

Tras haber triunfado en la competencia en Puerto Rico, ahora los estudiantes trabajan en varias mejoras al juego, como añadirle más niveles, así como su apariencia, para ir a la próxima competencia de la FBLA en junio en Texas.