Una disputa por problemas con un contrato entre el Departamento de Educación (DE) y el Instituto Modelo de Enseñanza Individualizada (IMEI) ha dejado en aprietos a los padres de cientos de estudiantes de educación especial.

Así lo indicó Carmen Warren, portavoz del Comité Timón de Padres de Niños de Educación Especial, en representación de los padres de los cerca de 260 estudiantes que toman clases en IMEI, tras determinarse que el DE no puede atender sus necesidades educativas, como parte del pleito de clase conocido como Rosa Lydia Vélez.

Warren dijo que el DE le adeuda a IMEI los pagos por los servicios prestados a los estudiantes en los meses de agosto a octubre de 2010. Añadió que, debido a que no ha logrado cobrar el dinero, reunió a los padres recientemente para indicarles que tendrían que asumir la deuda o reclamarle al DE el pago.

"Los padres están que no saben qué hacer", expresó Warren. "Esto llora ante los ojos de Dios", agregó.

Warren señaló que "durante este cuatrienio, las contrataciones del DE han sido irregulares, fuera de subasta y de término, lo mismo para servicios de transporte, como para compras, transporte y servicios educativos y de terapias, entre otros".

"Cuando llegó agosto del 2010, el DE no había hecho la evaluación anual de los contratos con las corporaciones para firmarlos. Pero llegaron a un acuerdo para que continuaran prestando los servicios porque les prometían que pronto los iban a firmar y pagar", sostuvo Warren.

"En el caso de IMEI, su deuda se quedó en el aire", agregó.

 Según Warren, en la reunión con los padres supieron que el problema del contrato se complicó debido a que "IMEI suele dejar en blanco el espacio donde se indica la fecha del contrato para que el DE lo llene. No sabemos por qué el DE parece que puso en la fecha que no era, el mes de noviembre, y así entregó el contrato al Contralor, lo que redunda en la falta de contrato para los meses de agosto, septiembre y octubre".

De acuerdo con Warren, la administración de IMEI recibió como respuesta de parte de la secretaria asociada del DE, Johann Serrano, que "el cobro de esos meses no se realizará, ya que están fuera de contrato, y por lo tanto tendrían que demandar al DE para cobrar esa deuda".

"De la misma forma que tenemos que denunciar la forma irresponsable en que el DE no está cumpliendo con el pago de los servicios a estos estudiantes, tenemos que señalar la presión que IMEI está poniendo sobre los padres", dijo Warren. "Les dicen que son responsables por la deuda si el DE no paga, y eso no es así. El contrato de IMEI es con el DE, no con los padres".

"Encima de eso, les dicen que si quieren reclamar el dinero al DE, les ponen a disposición un abogado que le da servicios a IMEI, pero los padres salieron de allí preocupados porque no les dijeron si tendrán que pagar por esa representación legal. De todas formas, no es ético que sean representados por el abogado de la escuela a donde van sus hijos por si algún día tienen que hacer alguna reclamación a la escuela", agregó.

 Dijo que en la reunión, había abogados presentes y se marcharon, mientras que "algunos padres llamaron a sus abogados y les recomendaron no firmar las hojas. Pero muchos, por el miedo a la deuda, firmaron el documento que autorizaba al abogado de IMEI para hacer el reclamo ante el DE".

Warren estimó un promedio entre $1,500 y $2,000 la mensualidad por los servicios educativos que reciben los estudiantes. En algunos casos, es mayor por terapias u otros servicios.

"Imagínate los que tienen más de un hijo. La deuda puede llegar a $12,000", exclamó.

En el caso de Rosin Carrasquillo, recibió una carta en la que se le indica que tiene 15 días para saldar una deuda de $10,849 por los servicios que recibió su hijo.

"Esto es bien triste. El DE debe dar cara", afirmó. "Es una pena que traten de esta forma a los estudiantes de educación especial", comentó Carrasquillo.