En programa de rehabilitación Ana Cacho

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
PUBLICIDAD
Ana Cacho González, la madre del niño Lorenzo González Cacho, de ocho años, asesinado el nueve de marzo mientras dormía en su residencia de la urbanización Dorado del Mar, se sometió voluntariamente a un programa de rehabilitación para el uso de sustancias controladas.
Según dos fuentes de entero crédito allegadas a la pesquisa, que fueron consultadas por Primera Hora, durante la vista de ratificación de la remoción de custodia de sus hijas de cinco y 13 años, el 13 de abril, en el Tribunal de Menores de Bayamón, Cacho González admitió que era usuaria de drogas.
Por tal razón, insistió una de las fuentes, el juez de la sala le solicitó a la mujer que se sometiera a un tratamiento para su problema y accedió a entrar en un programa.
El 24 de marzo el padre del niño, Ahmed Ali González Sánchez, se sometió voluntariamente a la prueba de ADN, posteriormente, Cacho González también acudió al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) para tomarse las muestras, las cuales arrojaron resultados positivos en una pipa de crack que fue ocupada en su residencia por la Policía.
Las dos niñas se encuentran en hogares sustitutos del Departamento de la Familia pero separadas y han recibido visitas supervisadas de su padre.
Sin embargo, por determinación del tribunal, la madre no puede tener contacto alguno con las menores ni comunicarse con ellas, por el momento.
Por su parte, el padre de Lorenzo agradeció las muestras de apoyo del pueblo, a quien llamó su familia extendida.
A 51 días del asesinato de su único hijo varón, González Sánchez dijo sentirse tranquilo y confiado en que se hará justicia.
“Tengo mucha fe y fortaleza. Estamos buscando que se esclarezca lo antes posible”, comentó sin querer abundar en los méritos de la investigación que realiza la División de Homicidios y la Fiscalía de Bayamón.
El padre del niño, junto a su primo y abogado Carlos Sánchez, participó ayer en la Marcha contra el Maltrato de Menores organizada por el Departamento de la Familia, que culminó en el Departamento de Estado, en San Juan
Durante la caminata, en la que se desplegó una pancarta reclamando justicia para su hijo, González le hizo un llamado a todo aquel que conozca de la existencia de un posible patrón de maltrato contra un menor a que lo denuncie.

