Enfermero parapléjico necesita nuestra ayuda para adquirir vehículo adaptado
Manuel Flores Ledée busca recuperar parte de su independencia y enfrentar “este proceso con dignidad”.

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Manuel Flores Ledée, de 64 años, un enfermero con más de tres décadas de servicio dedicadas al cuidado de sus pacientes, apeló hoy al corazón de los puertorriqueños en busca de ayuda económica para enfrentar uno de sus mayores retos al quedar parapléjico.
El paciente necesita adquirir una guagua con equipo especializado para ser transportado a sus citas y tratamientos.
El año pasado desarrolló un absceso en la médula espinal que desencadenó un infarto medular, provocando una pérdida significativa de movilidad que limita su independencia y calidad de vida.
Debido a que el tejido no ha sanado, solo puede recibir terapia limitada en su hogar y no en un centro de rehabilitación como sería mandatorio, lo que tiene el efecto de debilitar sus músculos.
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La paraplejia, según varias páginas especializadas de medicina, es una parálisis que afecta la parte inferior del cuerpo, incluyendo ambas piernas, a menudo con pérdida de sensibilidad y control motor. Generalmente, es causada por una lesión medular a nivel torácico, lumbar o sacro, puede ser completa o incompleta.
El tratamiento se centra en la rehabilitación para maximizar la funcionalidad e independencia.
Flores Ledée explicó que los vehículos que tienen sus familiares carecen de rampa y lo tienen que cargar con mucho problema su esposa, su hija o su suegra, lo que dificulta aún más esta maniobra para ellas.
Ante este escenario, el enfermero que dedicó 33 años a esta profesión, en su mayoría para el Sistema de Salud Menonita, necesita con urgencia la adquisición de un vehículo con equipo especializado y rampa. Una vez la adquieran, tendría que solicitar una silla de ruedas con batería adaptada al tamaño de la guagua para que su traslado sea más llevadero ya que la que tiene es alquilada de modo convencional y solo se reclina.
Sus traslados a citas en ambulancia tienen un costo básico de entre los $400 y $500, por lo que necesita con urgencia la colaboración ciudadana o de alguna organización para poder recuperar parte de su independencia y “continuar enfrentando este proceso con dignidad”.
“Cualquier ayuda que me puedan dar sería beneficiosa y se lo agradecería de todo corazón para poder alcanzar la meta, que sería conseguirme un vehículo con una rampa para poder moverme de mi casa. La silla de rueda tendría que ir de la mano de la guagua”, expresó Flores Ledée, en entrevista con Primera Hora.
Advirtió que estas guaguas podrían tener costos ascendentes a los $60,000 y las de segunda mano tienen demasiado millaje, por lo que teme que les traiga más problemas que ayuda.
Por su parte, su esposa y cuidadora, Mónica Torres Casanova, indicó que usa un medicamento que no cubre el plan médico, porque son suplementos como un polvo de nutrición terapéutica con ingredientes clave para ayudar a apoyar la cicatrización de heridas, que puede costar unos $35 para cuatro días y la proteína.
Este verano se cumple el año sin estar trabajando como director de Salud Ocupacional y tendrán que solicitar nuevamente las ayudas, que se renuevan cada tres meses. El equipo que usa es alquilado mediante la Reforma de Salud, entre ellas la silla de ruedas, la cama de posiciones es prestada por el hospital donde laboran y grúa eléctrica.
Para colaborar con el profesional de la salud puede enviar su donativo a través de la ATH Móvil (787) 372-6268.


