Ángel Cintrón, su esposa Heydee Santos y sus dos hijos menores regresaron a la Isla hace siete meses. Salieron del país en contra de su voluntad luego de los difíciles meses tras el paso del huracán María en el 2017, pero decidieron regresar para que sus hijos conocieran la Isla, con la esperanza de que todo estaría mejor.

Y se encontraron, en Guaynabo, con una escena muy parecida: sin servicio de agua, buscando oasis y cargando cubos.

Vecinos del barrio Guaraguao de Guaynabo pasan las de Caín para sobrevivir sin el servicio.

“Esto me recuerda a los tiempos de María, que estuvimos un año y pico sin agua y sin luz”, dijo Cintrón mientras llenaba algunos envases en el oasis que colocó la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) junto con el Municipio de Guaynabo en el barrio Guaraguao.

“Estamos otra vez con la rutina de cargar agua y bañarse con candunguitos. Uno piensa que Puerto Rico va a cambiar y sigue igual o peor”, dijo, por su parte, Santos, quien es enfermera de profesión.

La familia se montó ayer, literalmente, en su auto a buscar dónde podían reabastecerse y encontraron el oasis al lado del centro comunal Petra Santiago.

“No hay más na’. Tengo dos chiquitines y tengo que lidiar con el agua y con ellos. Es una situación bien apretá, pero hacemos lo que podemos”, se lamentó Cintrón.

Las personas de edad avanzada son las más afectadas en esta situación, debido a que enfrentan dificultades para el traslado y recolección de agua en los oasis.
Las personas de edad avanzada son las más afectadas en esta situación, debido a que enfrentan dificultades para el traslado y recolección de agua en los oasis. (Ramon "Tonito" Zayas)

“Después están cobrando cuando no hay agua. Comoquiera llega la factura. ¿Cómo es posible? Si no tenemos agua”, reclamó.

Guaynabo es uno de los municipios más afectados por la más reciente avería de la AAA que dejó a miles de abonados sin el servicio de agua potable. Fue el pasado viernes cuando se reportó una falla de dos unidades de bombeo en el embalse La Plata, que afectó el servicio a clientes que se sirven de la planta de filtros Enrique Ortega. Su salida de servicio se combinó con otra avería en el sistema del Superacueducto, lo que afectó a unos 40,000 clientes.

El presidente de la AAA, el ingeniero Luis R. González Delgado, aseguró que la avería principal ya fue atendida.

Sin embargo, en el caso de Guaynabo, aunque el servicio ha comenzado a reponerse en algunos sectores, dijo que la estación Rosso I, que da apoyo a ese municipio, solo cuenta con una bomba operando, mientras se lleva a cabo allí una reparación de gran envergadura que está en proceso y que podría extenderse hasta julio.

A pesar de que cuentan con oasis de agua en distintos sectores y que el Municipio de Guaynabo ofrece ayuda para llenar las cisternas en las residencias, son muchas las personas de edad avanzada en el sector Guaraguao que no tienen quién los asista para trasladarse al lugar donde pueden abastecerse o simplemente no pueden cargar los envases. Algunos, incluso, se encuentran encamados.

“(Pasamos) muchas vicisitudes. Yo vivo sola, tengo que estar subiendo y bajando cargando cubos, envases de agua. Ahora mismo, ponen un oasis, pero la mayoría de las personas aquí somos mayores. No tenemos facilidad de movernos allá. Gracias a Dios, cuando traen los camiones cisterna, nos resuelven”, destacó Lucy Amador, quien dijo que espera que pase alguien por su casa para que le ayude a subir los envases con agua por las escaleras de su casa.

Amador agregó que, si por lo menos les aseguraran “un chorrito” de agua, “con eso resolvemos”, pero aseguró que llevan una semana sin ver una gota de agua.

E algunos sectores de Guaynabo llevan una semana sin agua.
E algunos sectores de Guaynabo llevan una semana sin agua. (Ramon "Tonito" Zayas)

“Es superdifícil para las personas mayores. Ayer mismo, donde mi hija y yo estábamos cogiendo agua, había unas personas mayores que ni tan siquiera se podían bajar de los vehículos. Esto es inhumano. Son condiciones infrahumanas”, lamentó Xiomara Rodríguez.

Mientras, Yolanda Díaz desearía que hubiera mayor comunicación para estar al tanto de lo que sucede. Agradeció las gestiones que realiza el alcalde, Edward O’ Neill, pero solicitó mayor comunicación sobre los avances de las reparaciones.

“Estamos haciendo de tripas, corazones. Y esto parece que va pa’ largo. No me quejo del municipio. Vienen a cada rato a llenar las cisternas y tienen un número para uno llamar si se vació la cisterna. Pero sí me quejo de que no hay una comunicación del gobierno central ni del municipio, de qué es lo que está pasando en los pueblos, porque no es Guaynabo nada más. Es Bayamón, Carolina, Santurce, de todos lados”, sentenció Díaz.