El municipio de Bayamón informó la partida de Pedro Santos, mejor conocido como el payaso Pirulí, quien durante años llevó alegría a la niñez en el Parque Central de los Niños en Bayamón, así como en la televisión con Pacheco y en Telemundo.

Pedro Santos, quien fue el primer payaso puertorriqueño en pertenecer a la organización Clowns of America International desde la década de 1970, tenía 93 años.

“La Ciudad de Bayamón lamenta el fallecimiento de Pedro Santos, conocido como el payaso Pirulí, quien durante 24 años compartió alegría, risas y momentos inolvidables con la niñez bayamonesa a través de su carisma y dedicación. Nos solidarizamos con su familia, amigos y seres queridos, y les extendemos nuestras condolencias en este momento de profundo pesar”, expresó el municipio en declaraciones escritas.

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Con profundo pesar, Bayamón despide a Pedro Santos, conocido como el payaso Pirulí, quien durante 24 años llevó sonrisas a la niñez bayamonesa.

Posted by Ciudad de Bayamón on Tuesday, January 13, 2026

Su velatorio se llevará a cabo el domingo 18 de enero a la 1:30 p.m. en la funeraria Álvarez de Bayamón, mientras que el sepelio será el lunes 19 de enero en el Cementerio Nacional de Morovis, con salida a las 12:45 p.m., según se informó.

Pedro Santos comenzó su vocación en los años 50, según compartió en una entrevista con Primera Hora en 2014. “Empecé en los años 50 cuando en las fiestas patronales las machinas eran a vellón. Me contrataban para estar en las machinas y me daban de $25 a $35″.

“Soy payaso desde que nací, toda mi vida he sido payaso. Mi mamá (embarazada) el 23 de febrero de 1932 estaba en la avenida Ponce de León viendo el desfile de un circo y le dieron los dolores de parto y (trasladada al hospital) vino al mundo este que está aquí. Y el doctor le puso en una esquinita del certificado: ‘nació un payaso’. Ay, cuánto yo daría por ver ese certificado, que lo hacían a mano, porque ahora todo es electrónico”, relató.

Aunque tiene 81 años de edad, Pedro Santos continúa transformándose en el dinámico e inquieto payaso “Pirulí”.

“Siendo niño me pintaba la cara con crayolas, lápiz de labio y pintura témpera, porque yo no sabía qué utilizar. Fueron los payasos del circo de los Hermanos Marcos (ubicado con su carpa en la Parada 24 de Santurce, con quienes hizo amistad) los que me regalaron las pinturas que necesitaba”, reveló sobre su niñez.

Sobre el origen de su nombre, compartió que en los años 40 solía recoger botellas para cambiarlas por los dulces en forma cónica. “Decían: ‘allá viene el botellero a cambiarte la botella por pirulí’, y no cobraba, porque yo los regalaba”.

Cuando se le preguntó qué le había regalado esta vida de payaso, respondió: “Me ha regalado la dicha de hacer reír y entretener a niños de uno a 90 años”.

Desde los años 50, nació su pasión por la alegría, que lo acompañaría toda la vida.