Ponce. Querer es poder.

Cuando la vida es dura y muchos piensan que no podrán salir hacia adelante, siempre hay alguien que estará allí para darles la mano.

Esta experiencia la vivieron 529 participantes del Programa de Ayuda Temporal para Familias Necesitadas (TANF) de los Centros Sor Isolina Ferré, que fueron reconocidos por lograr emprender su camino hacia la autosuficiencia económica.

Ayer, el Centro de Convenciones El Señorial fue el escenario para que varios de estos participantes ofrecieran sus testimonios de superación y demostraran que, cuando alguien se propone una meta, la logra.

Para Glorimar Figueroa Santiago, su vida perdió el rumbo cuando se quedó sola con su hijo de 10 meses luego que su esposo fuera encarcelado.

“Fue difícil y sigue siéndolo, pero sé que ahora cuento con la oportunidad de darle a mi hijo lo que necesita y ser una persona productiva”, dijo la mujer de 23 años, natural de Juana Díaz.

Glorimar indicó que en el Programa TANF le brindaron el apoyo que necesitaba mientras aprendía destrezas para su desarrollo profesional. Hoy día se desempeña como entrenadora en un restaurante de comida rápida de su pueblo y con sus ahorros pudo comprar su propio carro.

“Cuando mi hijo crezca, podrá decir: ‘Mi mami se superó por mí’”, dijo con orgullo Glorimar.

Del mismo modo, Sandra Hernández, vecina del residencial Villa España de San Juan, mencionó que el apoyo que ha recibido en los Centros Sor Isolina Ferré la ha ayudado a ser un mejor ser humano.

“Aprendí a ser una persona estructurada y a no rendirme nunca”, expresó la mujer de 51 años.

Esta madre soltera con cuatro hijos ya adultos llegó hace 11 años a recibir los servicios de los programas y desde ese día su vida cambió para siempre.

“Hace 10 años soy agente de viajes y me he podido valer por mí misma”, contó Sandra, quien también es paciente de cáncer.

Por su parte, el principal oficial ejecutivo (CEO), José Luis Díaz Cotto, expresó su alegría al ver a tantas personas luchadoras juntas.

“La autosuficiencia que se logra a través de un empleo remunerado es vital para que todos puedan alcanzar la meta común que todos compartimos: la plenitud”, manifestó el CEO de los centros.

Díaz Cotto destacó que a lo largo de los años han podido cambiar las vidas de miles de personas, muchas de las cuales llegaron con la autoestima baja y sin esperanzas, pero que se han convertido en individuos nuevos y ciudadanos productivos.

A la actividad asistió la secretaria del Departamento de la Familia, Idalia Colón, quien felicitó a los participantes y les exhortó a continuar haciendo la diferencia en sus comunidades y sus familias.

“Ustedes se convierten en portavoces de la esperanza de una vida mejor. Lo que ustedes logren será motivo de inspiración para otras mujeres”, indicó la secretaria.

“Este es un día de logros y también de compromisos donde se comprometen en continuar fortaleciendo valores de respeto, paz, solidaridad y de trabajo honesto”, agregó la titular de Familia.

El Programa TANF también ayudó a que 341 personas aumentaran su grado de escolaridad durante el 2012.