Venezolanos residentes en la Isla se mostraron esperanzados en que al depuesto presidente Nicolás Maduro, acusado por narcotráfico en Estados Unidos, le caiga todo el peso de la ley y pague por todo el sufrimiento que ha provocado a sus paisanos.

Maduro y su esposa Cilia Flores, comparecieron este lunes al Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde se declararon “no culpables”. Maduro, además, dijo que se considera “prisionero de guerra”, luego que una fuerza especial del ejército de Estados Unidos lo arrestara el sábado en Caracas y lo trasladara a una cárcel en Brooklyn.

“La expectativa que tenemos la gran mayoría de los venezolanos es que se pueda hacer justicia y que paguen con todo el peso de la ley, no solo los crímenes que han cometido, sino por el dolor y el sufrimiento, la muerte y la separación de las familias en Venezuela”, expresó, Mary Carmen Díaz, vicepresidenta de la organización Casa Venezuela.

El arresto de Maduro levantó reacciones en todo el mundo, unos a favor de su detención y otros en contra de la forma en que Estados Unidos llevó a cabo la operación.

Pero para la mayoría de los venezolanos en el exilio, se trata de un momento que llevaban esperando por años.

“Después de luchar por todas las vías pacíficas no pudimos sacar a Nicolás Maduro. Entendemos que este es un proceso que ya comenzó. Venezuela va a salir adelante porque tiene recursos y tiene una oportunidad”, dijo por su parte Sonia Cosme, presidenta de la organización sin fines de lucro.

“Esa Venezuela distorsionada, desigual, asimétrica… sin libertades, sin libertad de expresión, sin derecho a nada, eso no es la Venezuela que nosotros queremos”, agregó Cosme.

Las expresiones se produjeron en un restaurante venezolano, ubicado en la avenida Juan Ponce de León.

También participaron Tomás Sorondo y Silvia Casado, portavoces de Vente Venezuela – Puerto Rico, organización política vinculada al liderazgo opositor del presidente Edmundo González y la líder María Corina Machado, quienes destacaron la importancia de mantener la visibilidad internacional y la organización de la diáspora.

“Estaremos expresándonos las veces que sean necesarias porque estamos confiados en que el proceso continuará y todos pagarán por los crímenes cometidos”, concluyó Casado .