Como es habitual, a medida que se acerca la Semana Santa, muchas personas acuden a supermercados y pescaderías en buscan pescados y mariscos para consumir durante ese periodo.

Tal era el caso de don Rogelio Ortiz González, quien estaba este jueves temprano en un supermercado, aunque su carrito de compra llevaba algo más que esos tradicionales productos del mar.

La agencia está inmersa en operativos con motivo de la Semana Santa.

“Esto es pa la semana Santa. A mí me gusta comprar pescadito. Mero. Me gusta mucho el mero. De ahí en fuera, camarones, que eso no se puede (dejar fuera), y almejas vivas. Pero (para comprar las almejas) voy a Loíza. Eso yo lo compro vivo. Esas que vienen ‘congelás’ en saco, no, no, no. A mí me gusta que cuando tú le das en la mesa, se trancan. Es que vivas son mejores... Pero (también) como carrucho acabaito de sacar. Yo pesco, lo rompo, lo abro y vivito así”, comentó.

“Y pues… y voy a hacer las patitas con garbanzo y to esas cositas… Esa se coló. Están ahí ya. Esa está colá, colá. De verdad que sí, porque no iba ahí. Pero como las vi, y a la doña le gustan… y ahora voy a buscar lo demás pa hacer unas patitas, yo creo que el mismo viernes”, explicó.

Ortiz González aceptó que la tradición dicta que el Viernes Santo se come pescado, “pero uno come lo que uno crea”.

“Yo creo en Dios, es lo primero. Y Dios a mí no me va a decir que no me coma las patitas. Yo creo que no. Él va a decir, ‘sírveme un plato, que yo quiero de eso también’. Seguro que sí”, agregó con una sonrisa.

“Pero de verdad, la Semana Santa, lo mejor… y cada cual pues hace lo que puede con lo que tiene”, afirmó mientras continuaba su compra.

Comentó que la oferta y los precios de los productos están “como se supone, tú sabes”.

“Y todo va pa arriba. No hay manera de uno… uno coge una cosita, suelta otra… Pero estoy satisfecho”.

El secretario de DACO, Hiram Torres Montalvo, dirigió los trabajos de inspección.
El secretario de DACO, Hiram Torres Montalvo, dirigió los trabajos de inspección. (Suministrada)

Aprovechando que los inspectores del Departamento de Asuntos del Consumidor estaban visitando e inspeccionado el establecimiento, celebró ese trabajo, catalogándolo de “fabuloso”.

“Es lo mejor. Eso controla el precio. Por mí pueden venir to los días. Porque eso controla los supermercados. Porque siempre hay un descuide en un precio, porque no es que sea mala fe, es un descuide. Va este precio, y alguien metió el dedo mal, y se puso en otro. Y cuando chequeamos los shoppers, sale este precio”, comentó.

Al igual que don Rogelio, otras personas también habían acudido temprano en el día en busca de su marisco favorito, en este caso, a la pescadería de la villa pesquera de Cataño.

Alberto Santos llegó en esta ocasión con más tiempo a comprar, pues “el año pasado vine a comprar carrucho a este mismo negocio el miércoles de Semana Santa, y no había. Se había acabado ya. Pues aproveché ahora, una semana antes. Y gracias a Dios, conseguí”.

Los pescadores entrevistados aseguran que hay pescados y mariscos suficientes para cumplir con la demanda.
Los pescadores entrevistados aseguran que hay pescados y mariscos suficientes para cumplir con la demanda. (Suministrada)

Indicó que “están bien surtidos. Están buenos los precios. Estamos satisfechos”.

“Compré ocho libritas de carrucho. Este es carruchito pa hacer ensaladita y un arrocito con camarones. Esa es la especialidad de la casa, de la familia”, aseguró.

Mientras, Hernán Maysonet llegó desde Bayamón, a buscar “los antojos de ella (su pareja que le acompañaba). Veremos a ver. Puede ser chillo, sierra, y tal vez acompañado de carrucho o pulpo. Lo que ella decida cuando lo vea allí… al otro chillo”.

Comentó que van a la pescadería “porque se consume fresco, acabadito de salir”, y lo hacen no solo en Semana Santa, sino “par de veces al año”.

Asimismo, otra persona, que se identificó solo como Carlos, se dijo “muy satisfecho” con su compra de carrucho.

“Aquí es donde siempre vengo. Está cómodo. Aquí hay miles de libras”, resaltó.

Pescadores en la villa pesquera de Cataño aseguran que hay inventario suficiente para la época.
Pescadores en la villa pesquera de Cataño aseguran que hay inventario suficiente para la época. (Pablo Martinez)

La pesca ha estado bien

Tommy Forte, propietario de la pescadería de la villa pesquera de Cataño junto a un grupo de pescadores, aprovechó para dar a conocer al público que tenían una gran variedad de productos disponibles.

“Estamos trabajando bien. Tenemos un grupo grande de pescadores, nos están supliendo. Tenemos producto, y lo que queremos es darle servicio a la gente, que nos conozcan más”, afirmó.

Aseguró que no hay escasez de ninguno de los pescados o mariscos que se consumen tradicionalmente.

“El 1 de abril entra la sama en veda, que quiere decir que entra en su etapa de desove y entonces por ende no se pesca, para que ella pueda reproducirse, botar los huevos, y el día de mañana y pasado, y nuestros hijos y nuestros nietos puedan disfrutar de eso. Hasta que entre en vigor esa veda el 1 de abril, tenemos ocho días para disponer lo que tenemos, y paramos”.

“Tenemos arrayao, carrucho, pulpo, bulgao, camarones, langosta, chillo, mero, capitán, mojarra, tenemos filete de mero, filete de dorado… de todo”, indicó.

Aclaró que, para poder atender con más rapidez a los clientes, que en ocasiones llegan en olas de 10 y 12 a la vez, preparan y embolsan paquetes de antemano con cierta cantidad de libras, que dejan listos en las neveras.

“Entonces, cuando la gente pide, ya está. ¿Qué usted quiere? $25, $20, $30, rápido, pa poder atender a la gente y que no tenga que esperar. Si la gente por alguna razón no quiere ese, pues tiene que esperar. A veces tiene que esperar media hora, 45 minutos. Pero no queremos hacerle esperar, y por eso hacemos de la forma que lo hacemos”, explicó.

“Pero sigue siendo pescado fresco local. Nosotros trabajamos 100% con pescado local. Tenemos un freezer 20 X 20 y trabajamos, preparamos, congelamos, picamos, esto y lo otro, y lo tenemos preparado”, afirmó.

La venta, indicó, “ha estado muy bien. No nos quejamos. Nosotros trabajamos el año completo muy bien. Tenemos una aceptación, la gente de Cataño y áreas limítrofes son fieles clientes de nosotros. Y vienen de todas partes de Puerto Rico, gracias a Dios, a comprarnos. Nosotros trabajamos también con cadenas de supermercados de Puerto Rico. Y exportamos también”.

DACO se lanzó a la cala a verificar las básculas y que todo esté en cumplimiento en cuanto a calidad, frescura y peso de los productos.
DACO se lanzó a la cala a verificar las básculas y que todo esté en cumplimiento en cuanto a calidad, frescura y peso de los productos. (Suministrada)

No habrá alza en el precio

Forte comentó además que, aunque como a cualquier otra persona también les ha afectado el aumento de precio de la gasolina, no van a subir sus precios.

“Yo le voy a decir la verdad, yo no voy a subir los precios. Porque es que la gente no aguanta más. O sea, lo que tenemos es que ajustarnos. El grupo de pescadores que nos vende a nosotros, ellos son conscientes. Ellos a mí no me han exigido nada. Nosotros le damos una bonificación por Semana Santa, pero lo hacemos aunque esté el precio de la gasolina alto o bajito”, afirmó.

Por su parte, el secretario del DACO, Hiram Torres Montalvo, que estuvo junto a los inspectores de la agencia en el supermercado, la pescadería de Cataño y otros negocios, indicó que esta semana estarían visitando establecimientos de venta de mariscos para verificar que todo se estuviera haciendo en orden.

“Estamos verificando las básculas, y que todo esté en cumplimiento en cuanto a calidad, frescura y peso de los productos”, comentó el secretario.

Explicó que lo que más se encuentran es que algún sello no está al día, se ha desprendido o ya está borroso, “pero eso no necesariamente significa que ese equipo está alterado o manipulado para cobrarle de más al consumidor”.

“Esas cosas pueden ocurrir. Nosotros las detectamos, las verificamos, y si el equipo está correcto, y no hay ningún tipo de trampa hacia el consumidor, pues no se le pone multa. Pero sería las cosas que quizás vemos con más regularidad”, agregó.

Además, explicó, también verifican la divulgación del producto. “Si el producto es congelado, es congelado. No lo vayas a querer vender como que es fresco. Que se le deje saber al consumidor de dónde es, si es de Colombia, Venezuela, de dónde sea que esté llegando ese producto. Si es de Puerto Rico, que como tal se identifique de esa manera. Si no es de aquí de Puerto Rico, que sale de nuestras costas, de nuestros pescadores, no se puede estar mercadeando como que es pescado fresco. Así que son cosas que nosotros estamos bien atentos”.

Poco antes del mediodía, DACO había realizado 91 visitas, había expedido seis multas por anuncios engañosos, emitido siete avisos por inspecciones de balanzas, y ocupado una balanza por estar mal calibrada.

Exhortó a cualquier persona que encuentre alguna situación que crea pueda estar ante alguna irregularidad a que escriban al correo electrónico confidencia@daco.pr.gov.

“Pero más que nada, exhortó a que visiten las pescaderías, que apoyen a los pequeños y medianos comerciantes, que son los que usualmente se benefician más de esta semana, de la venta de mariscos frescos, particularmente en las áreas costeras. Yo me impresioné cuando vi la cantidad de marisco y los tamaños que estaban llegando allí (a una pescadería recién visitada), pescados allí cerquita. Así que, auspicien estos negocios, y busquen los mariscos frescos como nos gusta siempre a los puertorriqueños”, recomendó, admitiendo que, en otra pescadería visitada más temprano, se quedó con los deseos de llevarse un chillo “que me impresionó”, que traía en su canasto con la pesca del día un pescador “mayorcito” que acababa de conocer.