Guaynabo. Aguanten la tablita y el baño de zinc que ahora podrán utilizar lavadoras en lugar de ir al río.

Con esa intención fue que se inaguró hoy en el Centro de Actividades Comunitario de Hato Nuevo, en Guaynabo, el primer laundry vecinal.

Fue un llamado del comunicador Jay Fonseca el que hizo que se movilizará la empresa Whirlpool, que donó 13 lavadoras, y Procter & Gamble que dará todo el detergente Ariel que se necesiten los ciudadanos.

Fonseca dijo que la preocupación e idea surgió porque hay mucha gente lavando ropa en los ríos ante la falta de agua y luz.

Muchos de estos cuerpos de agua están  contaminados, y pueden ser focos para que se contraiga la bacteria que provoca la Leptospirosis, o la enfermedad del ratón.

La intención es establecer otros laundries en más municipios, incluyendo los pueblos de Loíza y Morovis.

El que el primer se haya establecido en Guaynabo, además de la reacción inmediata de su alcalde Ángel Pérez a que se ubicara en su pueblo, obedeció a que precisamente en este municipio se reportó una muerte por Leptospirosis.

La víctima fue Romsy Romero de 28 años y padre de una niña de 7 años.

Este según su familia, pudo haber fallado en  lavar ropa en un río cerca de su residencia del barrio Guaraguao, o manejar envases de comida de sus perros, posiblemente visitada por ratas.

“Sabemos que en Loíza estableceremos uno (laundry) y otro en Morovis”, dijo Fonseca quien dijo que muchos pueblos le han pedido que lleguen hasta ellos.

“En el caso de Loíza se quedó sin luz desde (el huracán) Irma. Estamos hablando de lugares que llevan afectados mucho más tiempo”, explicó sobre cómo escogen los pueblos.

Los planes inmediatos son establecer cinco.

Donde quiera que se establezca el servicio Whirlpool y Procter & Gambler seguirán donando las 13 lavadoras (3 de ellas se quedan de respuesto por si se daña alguna) y el detergente.

En algunos municipios donde no haya luz, la iniciativa incluye la instalación de placas solares, adelantó.

En horario del laundry en Guaynabo es de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. y tres empleados municipales están a cargo del lugar. Allí están funcionando con un generador de electricidad.

Precisamente el municipio estuvo a cargo de la instalación de la tubería pluvial y eléctrica.

“Son más o menos 165 tandas por día y pueden llegar gente de pueblos vecinos”, agregó Fonseca.

Mientras, el alcalde Pérez elogió la iniciativa de Fonseca que impacta directamente a la comunidad.

“Aquí va a haber ayuda de nuestro personal del municipio”, sostuvo.

Y tan pronto como hoy, ya un grupo de personas aprovechó para lavar su ropa.

Julia López, participante del centro de envejecientes de Hato Nuevo elogió “la buena idea” del municipio “porque uno en la casa no tiene ni agua ni luz. Esto es un privilegio”.

De igual forma, Eulalia Ramos, del barrio Camarones, lava su ropa “poquito a poco” en una pileta ya que no puede usar una tabla porque tiene las manos operadas.

“Esto es excelente porque así tenemos donde lavar la ropa”, sostuvo.

Por su parte, Amalia Pérez Colón, vecina del área, sigue lavando su ropa en una tabla. No ha tenido que ir al río ya que su yerno le lleva agua para esas tareas.

“Esto es una bendición que hay aquí donde lavar”, dijo Pérez que visita a diario el centro de envejecientes que está al lado del laundry.

Mientras, Minerva del Valle, quien vive en Bello Monte, calificó de “formidable y excelente” el proyecto porque ahora tiene donde lavar “las pilas de ropa, que son inmensas”.

Aunque planificaba comprar una tabla dijo que “ahora, con esta bendición, no necesito la tabla”.