Los edificios que componen la Universidad del Sagrado Corazón (USC), en Santurce, apenas sufrieron daños a causa del huracán María. Se cayeron varios árboles, parte del techo de una cancha desapareció y se rompieron algunos cristales y ventanas. Pero aún así, el reinicio de clases en centro educativo  santurcino no está en manos de la administración universitaria, sostuvo su presidente, Gilberto Marxuach.

“No se trata de cuándo Sagrado estará listo para dar clases, nosotros podríamos establecer un plan para iniciar el 9 o el 16 de octubre. Pero la pregunta es si el país estará listo para que se retomen las clases. La respuesta es, ahora no. Tenemos que esperar que haya una normalización de la situación del país, que los estudiantes puedan llegar, que puedan ir de regreso a sus comunidades, que el personal pueda venir a trabajar, que haya un ambiente de seguridad en las comunidades, que esté en funcionamiento la transportación colectiva...”, expresó Marxuach.

De esta manera, el líder universitario sostuvo que la labor académica de la USC deberá dejarse, por un momento, en un segundo plano para que la protagonista sea la misión social de la institución.

Aunque no hay clases, grupos de estudiantes han llegado al centro académico para hacer trabajo voluntario, ya sea limpiando los destrozos de María o acudiendo a refugios para ayudar a personas que perdieron todo a causa del ciclón a través del proyecto “Sagrado Contigo”.

“Nosotros tenemos estudiantes que lo perdieron todo, empleados que lo perdieron todo. Nos toca ayudarlos”, indicó el presidente de Sagrado.

Marxuach relató que en una visita a un refugio en Canóvanas, junto a estudiantes de enfermería, se le acercó un estudiante de segundo año de la universidad que estaba allí con su familia, pues perdieron su hogar. Al día siguiente les llevaron artículos de primera necesidad y ropa que habían recolectado hace unas semanas para los damnificados por el huracán Irma.

“Tenemos un centro de acopio, vamos a recoger donativos de las personas interesadas en ayudar a los que tuvieron pérdidas, a quienes lo necesitan”, sostuvo Marxuach.

Estudiantes de enfermería que forman parte de Sagrado Contigo ya ha visitado refugios en San Juan, Toa Baja y Canóvanas. Además, personal y estudiantes también han visitado las comunidades de Santurce para ver cómo pueden ayudar a sus vecinos. En unos días incluirán a estudiantes de otras áreas, como trabajo social o sicología, para fortalecer el equipo que da apoyo a los damnificados, adelantó.

“La comunidad universitaria fue muy golpeada por el huracán. Estudiantes y empleados perdieron sus casas, cónyuges de empleados perdieron sus empleos porque los negocios desaparecieron. Ha sido un golpe bien fuerte y tenemos que ser solidarios con la comunidad y queremos ayudar”, expresó Marxuach.