El embalse La Plata, el único que se encuentra en peor condición a causa de la sequía que afecta a Puerto Rico, permanece en el nivel de ajustes operacionales tras haber descendido unos cuatro centímetros en el pasado día.

Este importante cuerpo de agua, del que se sirven los residentes de Bayamón, Cataño, Corozal, Dorado, Guaynabo, Naranjito, Toa Alta, Toa Baja y Vega Baja, está en 40.68 metros. Tendría que aumentar unos 23 centímetros para mejorar su nivel y colocarse en observación.

El Comité de Sequía y la gobernadora Jenniffer González no auguran que, por el momento, este embalse entre en una etapa de racionamiento para cuidar su nivel. Allí, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado (AAA) mantiene un plan de ajustes, que incluye disminuir las presiones con la que sirven a sus clientes, para mitigar el efecto de la falta de lluvia.

El resto de los embalses se encuentran en niveles de observación o seguridad.

Uno de los que se destaca es Carraízo, que llegó a estar en un plan de interrupciones programadas de 48 horas el pasado mes de agosto, debido a su bajo estado de nivel.

La lluvia llegó al embalse y a principios de septiembre se decretó una pausa del racionamiento.

Así amanecieron los embalses este miércoles, 23 de septiembre.
Así amanecieron los embalses este miércoles, 23 de septiembre. (AAA)

Este miércoles, aunque bajó unos cinco centímetros, Carraízo se mantiene en nivel de seguridad. Tiene 40.70 metros de agua.

Entretanto, el embalse de Cidra se mantuvo sin cambio en las pasadas 24 horas.

Este embalse también llegó a estar en peligro de racionamiento, pero se recuperó con las lluvias de las pasadas semanas. Ahora, está en nivel de observación con 400.54 metros.

Los otros tres embalses que se encuentran en observación son Río Blanco, en Naguabo; Fajardo, en el municipio del mismo nombre, así como Guayabal, en Juana Díaz.

Gran parte de Puerto Rico, exceptuando el noroeste de la isla. se encuentra en una sequía desde mayo pasado. Es causada por el dominio del fenómeno de El Niño.