Al trascender el hallazgo de los restos de un avión que se precipitó al mar al norte de Puerto Rico en 1952, numerosos datos vuelven a salir a flote sobre la tragedia de ese Viernes Santo.

Esto es parte de lo que se conoce:

  • El vuelo 526A, operado por Pan American World Airways (Pan Am) salió de San Juan el 11 de abril de 1952 a las 12:10 p.m. y tenía como destino la ciudad de Nueva York.
  • El fabricante de la nave llamada “Clipper Endeavour” era Douglas Aircraft Company y el modelo era Douglas DC-4.
  • El avión fue fabricado en 1945 y tenía 20,835 horas de vuelo.
  • Fue diseñado para operaciones de pasajeros y carga de medio y largo alcance.
  • Contaba con cuatro motores radiales de pistón Pratt & Whitney R-2000.
  • Era un avión de transporte totalmente metálico, de ala baja y con hélices de velocidad constante y capacidad de abanderamiento completo.
  • A los 10 minutos del despegue, la tripulación realizó un amerizaje a unas 11 millas al noroeste de San Juan, a 4.5 millas de la costa.
  • La sección trasera del fuselaje se separó; la aeronave se hundió en unos 3 minutos.
  • La entonces Junta de Aeronáutica Civil determinó que un mantenimiento inadecuado provocó el fallo del motor n.º 3.
  • En un vuelo realizado el día anterior, el motor n.º 3 había funcionado de forma irregular y su hélice presentaba dificultades para ser maniobrada.
  • El capitán continuó intentando ascender sin utilizar toda la potencia disponible tras surgir el problema en el segundo motor (n.º 4).
  • La pérdida de velocidad aerodinámica y de altitud condujo al amerizaje.

Hallazgos sobre el mantenimiento

  • Daños detectados antes del accidente: En un vuelo realizado el día anterior, el motor n.º 3 había presentado funcionamiento irregular y la hélice mostraba dificultades para ser abanderada.
  • Evidencia de un fallo interno: Personal de mantenimiento en San Juan encontró virutas metálicas en el cárter y en el filtro de aceite del motor n.º 3, un indicio de daños en sus componentes internos.
  • Procedimientos incompletos: Aunque los mecánicos reemplazaron la sección delantera del motor, no siguieron todos los procedimientos establecidos en el manual, como el lavado del sistema y la prueba de funcionamiento con 10 galones de aceite.
  • La aeronave no estaba en condiciones de volar: La Junta de Aeronáutica Civil concluyó que el avión no era aeronavegable al momento de despegar de San Juan debido al estado del motor n.º 3.

Fallas durante el desalojo

  • Los pasajeros no fueron advertidos: La tripulación no informó claramente a los auxiliares de vuelo que el amerizaje era inminente, por lo que muchos pasajeros no tuvieron tiempo para prepararse.
  • Solo una balsa salvavidas pudo utilizarse: Las cuatro balsas estaban almacenadas en un mismo compartimiento y únicamente una logró desplegarse. Las demás quedaron bloqueadas o resultaron inaccesibles tras el impacto.
  • Faltó orientación sobre los chalecos salvavidas: La investigación determinó que no se ofreció una demostración previa sobre la ubicación y el uso de los chalecos, lo que provocó confusión durante la evacuación.

Cambios tras la tragedia

  • Nuevos protocolos de seguridad: El accidente impulsó requisitos para ofrecer instrucciones y demostraciones obligatorias sobre el uso de chalecos salvavidas y las salidas de emergencia antes de los vuelos sobre el agua.
  • Equipo de emergencia más accesible: También se recomendaron cambios para garantizar que las balsas y los chalecos salvavidas estuvieran ubicados en lugares de fácil acceso para la tripulación y los pasajeros en caso de un amerizaje.