Te hiciste mayor, te llegó tu primera W-2, se acerca la fecha límite y no sabes ni por dónde empezar.

Radicar por primera vez tu planilla de contribución sobre ingresos puede ser complicado. Pero tranquilo, muchos jóvenes menores de 26 años tienen más beneficios de los que creen.

A continuación, el contador Benjamín Rodríguez Vallellanes te ofrece una serie de consejos para que puedas maximizar el reembolso y cumplir tus obligaciones con Hacienda.

Llena la planilla

Puede sonar obvio, pero existe una falsa creencia de que en Puerto Rico los jóvenes menores de 26 años no tienen que rendirla.

“Lo que existe es una exención de ingreso de hasta $40,000”, aclaró el experto, conocido como El Planillero.

La recomendación, entonces, es que radiques tu planilla, ya que “puedes cualificar a incentivos y créditos, y siempre vas a poder cobrar algún dinero”, insistió. “No puedes desaprovechar esas oportunidades”.

Abre una cuenta en SURI

Lo primero que debes hacer es registrarte en el Sistema Unificado de Rentas Internas (SURI).

Ahí aparecerá automáticamente toda tu información contributiva: el formulario W-2, si trabajas como empleado, o los 480, si recibes ingresos por servicios profesionales o por cuenta propia.

Exenciones

Ya sabes que, si cobras en bruto $40,000 o menos, eso está exento de contribuciones.

Ahora, si eres un joven menor de 26 años que generas más dinero, existen otras exenciones que podrían aplicarte como: la personal de $3,500 y un 0% para los primeros $9,000.

“Así que, en teoría, los primeros $52,500 de ingreso están exentos de tributación”, apuntó Rodríguez Vallellanes.

Crédito por trabajo

Además de las exenciones, otro beneficio al que podrías aplicar si tienes más de 19 años es el crédito por trabajo.

El monto que recibirás dependerá de tu ingreso bruto, la cantidad de dependientes y si radicas solo o casado.

Los beneficios máximos van desde $1,794 a $7,774.

Por ejemplo: si radicarás la planilla de manera individual, no cuentas con dependientes y tienes un ingreso de entre $11,960 y $19,130, recibirás $1,794.

La cantidad irá disminuyendo según aumente tu salario; en este caso, desaparece para todos aquellos que generen más de $31,090 al año.

Por otro lado, si eres un individuo con un dependiente, tienes un ingreso de entre $12,320 y $21,530, cualificas a un crédito de $4,186.

¿Estudias?

Si estás en los primeros cuatro años de universidad, puedes solicitar al crédito de oportunidad estadounidense, que permite reclamar un reembolso de hasta $1,000 por gastos de estudio.

Para reclamarlo, debes llenar el anejo B2. Puedes incluir la matrícula, libros, computadoras y equipos. Quedan excluidos gastos de hospedaje, transportación y alimentos.

Consejo: deberás guardar los recibos de los gastos que desees reclamar.

401K

Si ganas más de $52,500, una manera de reducir tus contribuciones es aumentar la aportación a un plan 401K.

Selecciona el monto más alto que paree tu patrono, recomendó el contador.

Estas aportaciones se deducirán de tu ingreso sujeto a contribuciones. Por ejemplo, si tu sueldo es de $60,000 y aportaste $3,000 a un 401K, solo rendirás con base en $57,000.

¿Qué puedes deducir?

Por otro lado, si pagaste el diezmo o realizaste alguna donación a una entidad sin fines de lucro en Puerto Rico, puedes deducirlo de la planilla a través del anejo A.

Bono: evita malgastar tu reintegro

“No cuentes con dinero que no tienes”, recalcó El Planillero.

Así que su recomendación es que, luego de saldar deudas pendientes, inviertas el reintegro en una Cuenta de Retiro Individual (IRA, en inglés).

“Si ingresas $1,794 por diez años consecutivos, a un 10% [de rendimiento anual], puedes obtener de $11,000 a $13,500 de crecimiento. Son $29,000 o $31,000 de dinero gratis”, resaltó.