Mágica la equinoterapia
Caballos y yeguas ayudan a calmar la ansiedad y depresión en el Parque Ecuestre en Fajardo.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 10 años.
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Fajardo. Vivir bajo las garras de la depresión y la ansiedad son situaciones que drenan al más fuerte.
Y no son pocos en la Isla los que sufren de estas condiciones, más aún en la época navideña, incluyendo a los veteranos.
Sin embargo, ya algunos de estos pacientes están esperanzados y ven cambios en sus vidas mientras participan del programa de Equinoterapia Puerto Rico, establecido en el Parque Ecuestre de Fajardo, donde tienen contacto con caballos que los “entienden” y a quienes ellos “entienden”.
Carlos Méndez, director del programa, explicó que la equinoterapia provoca una relación estrecha entre el caballo y el individuo logrando efectos terapéuticos a niveles comunicativo, cognitivo y personal.
Méndez, certificado como Equine Specialist in Mental Health and Learning (ESMHL), indicó que bajo el programa que se estableció en el 2010 en Trujillo Alto, participan en terapias niños, jóvenes y adultos con diversas condiciones.
“También trabajamos lo que es la salud mental, donde nuestros psicólogos entran de lleno en el programa. (En el caso de los veteranos) se les enseñan 12 pasos de recuperación de obsesión y compulsión, manejo de emociones, ira, coraje”, dijo el único mentor y ES4H certificado por el Professional Association of Therapeutic Horsemanship International (PATH), en la Isla.
Méndez informó que hace tres meses se integró un nuevo grupo, cinco veteranos con quienes trabajan directamente el componente de la salud mental “porque es la parte de la enfermedad que no se ve… Nosotros la podemos detectar y el caballo nos ayuda grandemente a que ellos lleguen a conocerse”.
Uno de los participantes, Carlos Juan Luna Ortiz, es paciente del Hospital de Veteranos (HV) que tiene un acuerdo con el programa. Este padece depresión y ansiedad.
El veterano de la Guerra del Golfo Pérsico (1991) aseguró que ha tenido una relación magnífica con los caballos desde el primer día.
Sostuvo que cuando ve a su yegua favorita, Fe, dice, “¡qué cambio han dado los caballos! Igual que yo he cambiado un montón”.
El contacto con los animales lo ayuda a bajar la ansiedad “porque desde que llegas aquí (Parque Ecuestre de Fajardo) te apaciguas. Empiezas a bañarlo, lo peinas, le pones el equipo… Es una terapia muy asertiva para mí y creo que va a ser una terapia muy efectiva para muchas personas”, confesó.
El grupo pionero cuenta con el respaldo de Iviahoca Ramos, terapista recreativa de Veteranos.
Ramos mencionó que están constantemente buscando alternativas para atender las necesidades de los pacientes.
“Estamos utilizando los caballos porque ese contacto puede sanar sus necesidades… Esta terapia trabaja muy bien para pensamientos depresivos, problemas de ansiedad y de concentración”, sostuvo.
“Se ve el progreso del paciente cuando interactúa poco a poco con este animal y cómo el caballo responde… Para mí es mágico ver cómo el veterano tiene que bajar sus revoluciones, calmarse y luego trabajar con el caballo y que el caballo haga lo que ellos digan con mínima instrucción”, agregó Ramos.

En la Isla hay unos 100,000 veteranos y alrededor de 64,000 son atendidos en el hospital.
Otro que ha visto que su vida ha dado un vuelco es Warner Rodríguez, de Alemania y quien lleva 5 años en Puerto Rico.
“Tengo ansiedad y depresión y estar en la equinoterapia me ha podido ayudar a lidiar con ese problema, trabajarlo mucho mejor”, indicó.
Expresó que “los caballos me hacen entender. Ellos entienden a uno mucho mejor -a veces- que las personas, y eso para mí ha sido de gran ayuda”.
Le tenía repelillo a los equinos porque se cayó dos veces de ellos, pero ahora “estoy enamorado… le hablamos al caballo. Un día que uno no se está sintiendo muy bien el caballo lo siente y responde a eso”, explicó.
Aceptó que la terapia, que además de montar al animal incluye charlas con expertos, “es una cosa increíble… maravillosa. Se la recomiendo a cualquier persona que esté pasando por situaciones difíciles que necesiten algo que los distraiga de sus problemas y que pueda ver la vida diferente”.
Pero no solo los pacientes han visto el cambio en su diario vivir, sino que sus familiares son testigos de lo prodigioso de la terapia.
Desde Morovis llegó el día de nuestro encuentro con los veteranos Blanca Hernández, quien le quiso dar una sorpresa a su padre Alfredo Hernández, alias el Caminante, porque siempre está de arriba pa’ abajo.
“Todo el tiempo me está hablando de los caballos; está teniendo mucha empatía, lo veo mucho más comunicativo. De verdad que esto de los caballos para él ha sido un beneficio. Ha dado un cambio tremendo”, mencionó.

Y le ha ido tan bien que estos días festivos el veterano de la Guerra de Vietman los pasó con su familia.
“He pasado unas cuantas situaciones traumáticas… Sentía que el que estaba enfermo era yo y fui a buscar ayuda (en el Hospital de Veteranos) y la encontré”, dijo Hernández al agregar que allí toma diversas terapias.
Confesó que la equinoterapia “me ha llenado muchísimo y me ayuda a ser más asertivo. Estas navidades son especiales porque puedo estar unido a mi familia”.
Por su parte, Méndez dijo que alrededor de un 95 por ciento de la más de 300 personas que han atendido no tiene que desembolsar dinero para el servicio.
También mencionó que cuentan con colaboración de voluntarios.
Para más información puede llamar al 787-767-7743 o en Facebook Equinoterapia Puerto Rico.


