Celebrar a los Reyes Magos es una tradición bastante arraigada en la historia de Puerto Rico, pero para algunas familias se trata de una devoción aún más especial.

Y es que, a través de las Promesas de Reyes, agradecen su intervención para conceder una petición.

En el caso de la familia Rodríguez Hernández, que cada año recibe en su casa en el barrio Ceboruco de Peñuelas a cientos de personas que se suman a la promesa, se trata de una tradición que celebran ya por 111 años, a través de cuatro generaciones.

La música típica es también un elemento clave en la celebración.
La música típica es también un elemento clave en la celebración. (Suministrada)

Según relató Myriam Rodríguez, a cargo ahora de la promesa de la familia, todo comenzó allá por el año 1914 cuando, poco después de nacer su abuelo José Antonio Hernández Caliz, muere su mamá, y su bisabuelo don Antonio se queda “en una encrucijada, con cuatro hijos varones y dos hijas mujeres, niños todos. Y él se puso de rodillas y le pidió a los Reyes poder sacar a sus hijos, convertirlos en hombres de bien. Y así fue”.

A partir del 6 de enero de 1915, cuando su bisabuelo “pagó su primera promesa, que constaba de 12 aguinaldos”, continuó celebrando religiosamente cada 6 de enero.

Con el tiempo, su abuelo José se casó con su abuela Margarita Cortés y asumió la promesa, agregándole otros 25 aguinaldos. Su abuela, fiel creyente de la Virgen Milagrosa, para celebrar las bendiciones que gozaban, decidió “cantarle 50 aguinaldos a los Reyes y cinco a la Virgen Milagrosa”, pero esos últimos cinco aguinaldos eran con toda la familia “de rodillas ahí, entregando esa promesa del Día de Reyes”, algo que han continuado haciendo por décadas.

La promesa era inicialmente de la familia Hernández Cortés, que eran sus abuelos maternos, pero tras su fallecimiento, decidieron cambiarle el nombre y hacerla Rodríguez Hernández, pues ya no la celebraban en la casa matriarcal, sino en la casa donde vivía junto a su papá, Enrique Rodríguez, y su mamá.

“Yo tengo 60 años el día de hoy, y desde el vientre de mi madre yo te digo que soy devota de los Reyes, porque para el 6 de enero de 1964 mi mamá tendría seis meses de embarazo, y yo nací tres meses después. Así que yo le digo a mami que si no me sentía dando de brincos cuando yo dentro de su barriga escuchaba los aguinaldos. Yo nací devota. Yo lo que soy, lo que tengo, lo que vivo y lo que hago, mis cosas, todas, se las debo a los Tres Santos Reyes, porque de verdad que con mi familia han sido bien milagrosos y bien benévolos. No hay cosa que yo encomiende que ellos no me concedan. Claro, con la intercepción de ellos a nuestro señor Jesucristo, que es el que es”, aseguró Myriam.

No tiene duda alguna de la intervención de los Reyes, no solo con su familia, sino también con otras personas que en algún momento se han unido a participar de la tradición de promesa que celebran.

Por solo mencionar algunos ejemplos, repasó el caso de un hombre que llegó desde Cidra a dejar una petición, y regresó al año siguiente a dar las gracias porque había superado un diagnóstico de cáncer; o el caso de su hermana, la exrepresentante Jackie Rodríguez Hernández, que de niña sufrió un accidente que la dejó sin ver por semanas, hasta que en una promesa, “cantándole a la Virgen Milagrosa los últimos aguinaldos”, recuperó la visión; o más recientemente, tan cerca como el año pasado, el caso de su cuñada Lourdes Feliciano, que llamó desde Florida a pedir que hicieran una petición por ella cuando estuvieran de rodillas, y “pasó lo mismo, ella tenía un posible diagnóstico de cáncer, con una cirugía posteada (programada), y cuando fue al doctor para las últimas pruebas antes de la cirugía, la masa había desaparecido”.

“Este año la promesa va dedicada a ella y a mi prima hermana Liliam, una mujer joven, de cuarenta y tantos años, que le dio un derrame central en Hartford, Connecticut, donde ella reside, y salió de un coma completamente restablecida. También se la encomendamos a los Reyes. Y qué mejor día que el día de la Promesa para darle gracias por tantas cosas que han hecho por nosotros, y que seguirán haciendo, porque, lo que nosotros somos, todo se lo entregamos a los Reyes”, insistió.

El altar en la casa de Myriam Hernández está abierto para los visitantes.
El altar en la casa de Myriam Hernández está abierto para los visitantes. (Suministrada)

Los detalles de la ceremonia

Detalló que, para la celebración de la promesa, “se prepara un altar con flores de diferentes colores, para darle alegría. Hay un ramo que es azul y blanco, que ese lo mando a hacer en memoria de mi abuela Margarita Cortés y en honor a la Virgen Milagrosa que era la virgen de la devoción de ella. Ese ramo no puede faltar en el altar. Se ponen tres imágenes de los Reyes grandes, que son de mi mamá. Se ponen tres velones. Se adorna con mucha flor alegre de la Navidad, como pascuas, mucho follaje verde”.

Y en cuanto a la música, pues varía de pueblo en pueblo, donde cada cuál le añade los elementos de su preferencia. En la suya, afirmó, “arrancamos con aguinaldo jíbaro. Se compone de aguinaldo jíbaro y trullas”.

“Nosotros siempre comenzamos con una invocación, porque es importante invocar la presencia del Señor en una actividad como esta que creo que es un acto de fe, de agradecimiento. Yo siempre lo comparo como si estuviéramos escuchando la misa, porque los aguinaldos son eso, oraciones de agradecimiento. Son aguinaldos improvisados, con trovadores que vienen de toda la Isla”, comentó. “Esto para nosotros es la actividad más grande de la familia. Imagínate, yo te diría que en todo el año para mí el día más especial, mío por lo menos, es mañana (6 de enero)”.

Y no es para menos, pues allí, en la terraza de su casa, donde está el altar de los Reyes, han llegado a recibir a más de 150 personas durante la promesa, aunque también acuden en otros días del año, pues el altar está allí de manera permanente.

Y para quienes no pueden llegar, desde hace algunos años un amigo trasmite la celebración por internet a través de su página cultural. Myriam asegura que se han conectado gente no solo de todo Puerto Rico, sino de sitios tan distantes como Alemania y Argentina, y “en un momento dado había conectadas 2,500 personas”.

La promesa de la Familia Rodríguez Hernández ha gozado de tal relevancia, que este año el alcalde Josean González Febres la declaró patrimonio cultural del pueblo de Peñuelas, “que eso es un gran motivo de orgullo para todos nosotros y nos insta a seguir la devoción como la llevamos”.

“Aquí pasan cosas maravillosas y milagrosas en cada promesa”, afirmó Myriam, antes de invitar a cualquier persona que así lo desee a unirse a la promesa. “Nosotros somos gente cálida. Nos encanta recibir gente en nuestra casa los días 6 de enero, y todos los días, en el barrio Ceboruco de Peñuelas, la casa número 11. Todos están cordialmente invitados”.

En casa de Nilsa Padilla, en Toa Baja, también se celebra la Promesa de Reyes para agradecer las peticiones cumplidas y para que no se pierda la tradición.
En casa de Nilsa Padilla, en Toa Baja, también se celebra la Promesa de Reyes para agradecer las peticiones cumplidas y para que no se pierda la tradición. (Suministrada)

Promesa de defender nuestra cultura

Al otro lado de la Isla, en Toa Baja, también otra familia celebra la tradición de la Promesa de Reyes.

Nilsa Padilla explicó que decidió acoger esa tradición hace cinco años, aunque asegura que “desde pequeña he tenido ese amor por los Reyes”. Considera, además, que “parte de la misión que siento y que tengo es rescatar esta tradición nuestra”.

“Acabo de realizar mi quinta promesa. En el 2021, cuando todavía estábamos en la pandemia, tuve una necesidad, le pedí a los Reyes, y yo siento que los Reyes llegaron a mí. Fue una manera bien particular de yo recibir la señal de que ellos estaban interviniendo por mí en la petición que yo les estaba haciendo. Es un poquito difícil de entender. Pero yo creo que parte de la magia de los Reyes es esa, que los Reyes se dejan guiar. Se dejaron guiar por la estrella y así mismo nosotros, con la intercepción de ellos, podemos dejarnos guiar en ese camino para tener esa esperanza, para tener fe, para conservar nuestras tradiciones”, comentó.

Describió que la promesa que hace “siempre comienza con un rosario cantado a la Virgen, y luego comienzan lo que son los aguinaldos”.

Allí tienen un altar con las figuras de los Reyes Magos como elemento central, “y yo de manera particular siempre incluyo la figura de la Virgen María y también el Niñito Jesús”, y las personas “tienen la oportunidad de llevarle ofrendas a los Reyes, que son velitas y flores, y le ponemos esas ofrendas a los Reyes”.

“Mi promesa en específico es una promesa de 20 aguinaldos. Con eso yo le pago a los Reyes año tras año por su intercepción y por la ayuda que me dieron. Pero de igual forma seguimos creciendo en comunidad, seguimos creciendo juntos con las familias que nos apoyan, porque esto no es algo que yo hago sola. Esto es algo que cada vez crece, porque las personas se entusiasman, las personas se conmueven. Mi lema siempre ha sido los Reyes cumplen, porque hay muchas, muchas peticiones que le hemos hecho a los Reyes a lo largo de estos cinco años, y los Reyes han estado ahí, cumpliéndonos, ayudándonos y acompañándonos”, aseguró la promesera, “porque así nos decimos”.

Agregó que su promesa “es abierta”, así que puede llegar y sumarse quien quiera, “porque la intención de la promesa es cumplirle a los Reyes, pero también dar a conocer y compartir esta bonita tradición que tenemos como pueblo, y que no queremos perder”.

A la promesa que celebraron el pasado viernes, en el centro de actividades del Barrio Ingenio de Toa Baja, llegaron unas 150 personas, “y vimos cómo se fue llenando de tanta emoción, de tanta alegría, personas llorando de alegría y de emoción, bailando, y todo gira alrededor de los Reyes Magos, y fue una experiencia hermosísima”.

Este año, agregó, “tuvimos la particularidad, que era un sueño que yo tenía, de que los aguinaldos fueron en ritmo de trova, con trovador, pero también fueron en ritmo de bomba. Y eso es algo que para mí era bien importante, que se incluyera el sonido de los tambores. Y entre broma y broma decíamos que a los Reyes les gusta la bomba, porque realmente se sintió como la energía cambiaba y el entusiasmo”.

“La clave con los aguinaldos es que se responden. El trovador canta y el coro es la respuesta de la comunidad, de la gente que está en la promesa. Así que es como un ritual. Se hace primero el rosario cantado, y después la promesa, que son los aguinaldos”, describió.

Dentro de la devoción a los Reyes, resaltó en particular a Melchor, que, “para Puerto Rico, para el Caribe, es el rey negro. En Europa y en otros lugares no es el rey negro Melchor, pero para nosotros en Puerto Rico y en el Caribe sí lo es. Y tiene un especial significado para nosotros porque representa… es como que el Rey más cercano a nuestro corazón. Si hay una talla de Reyes, va a ver que en las tallas de Reyes el que va en el centro es Melchor, nuestro Rey negro”.

Sostuvo que al participar de una promesa “todo cambia, porque uno le va dando ese significado particular que te da la esperanza, la comunidad y estar juntos en el proceso”. Además, asegura que “de diferentes formas hemos visto como los Reyes cumplen, lo hemos visto con peticiones trabajo, con peticiones de salud, y con cosas bien complejas”.

“Para mí los Reyes son simplemente una bendición. Son demasiado especiales, y es una tradición que necesitamos rescatar. Ya vamos a las tiendas y no conseguimos Reyes, todo es Santa Clo. Y nuestra cultura, nuestra tradición, gira alrededor de los Reyes, y la estamos perdiendo. Así que por eso también es una defensa lo que trato de hacer, es la promesa de defender nuestra cultura, de defender nuestra tradición, nuestra historia”, sostuvo.

“Así que, con mucha alegría, en familia, con buenos amigos, viviendo con la certeza de la fe y el agradecimiento, pues por eso es que yo hago promesa. Soy promesera, yo apoyo lo mío, siempre hago énfasis en eso. Y es algo muy significativo, ver año tras año cómo cuando llegan, porque siempre se da el espacio a que las personas también hagan sus peticiones a los Reyes, y cuando llegan el siguiente año, están diciéndome ‘los Reyes cumplieron, los Reyes cumplieron’. Y lo vemos. Así que esa es la parte hermosa”, agregó Nilsa, recordando que quienes estén interesados en la promesa pueden mantenerse al tanto a través de la página que tienen en la red social Facebook.