Para Johanna O'Reilly, echar a andar su motocicleta y cortar el aire a su paso por el entramado vial del País le da una sensación de libertad y apoderamiento que se le hace difícil poner en palabras.

O'Reilly forma parte del movimiento de motociclistas del país desde 1986, cuando apenas tenía 15 años de edad, y su deseo es que cada vez más mujeres opten por este tipo de vehículo, ya sea como medio de transporte o con fines puramente recreativos.

Sin embargo, reconoce que el machismo y algunas concepciones erradas sobre el rol de los géneros provocan que algunos miembros de la comunidad de motoristas vean con recelo y cierto rechazo la incursión de las féminas en esa práctica. Ante esa realidad, organizó hace seis años en Puerto Rico el Día Internacional de la Mujer Motociclista, que este domingo se celebró como señal del activismo y la afición que comparten hoy cientos de mujeres.

“En el Siglo 21, todavía hay hombres que su mentalidad es que esto es de los hombres, y que la mujer no puede surgir en el motociclismo. Hay muchos que piensan que no pueden cuadrar con una mujer al volante y que sea líder, no lo pueden admitir, su ego no se los permite”, afirmó O'Reilly a este medio.

Vestidas con mahones y camisetas, muchas de ellas en vistosas tonalidades rosa, y alguna que otra indumentaria en cuero, el grupo de mujeres partió a media mañana rumbo al centro de la Isla desde Palmas Station, en Cataño, un lugar de encuentro habitual para los amantes del motociclismo.

De allí, salieron hacia Toa Alta, Corozal, Morovis, y Naranjito, con la idea de completar la travesía cerca de las 6:30 p.m. en Bayamón.

O'Reilly indicó en Puerto Rico hay 145,000 motoras registradas, de las cuales 6,000 pertenecen a mujeres. Y, según dijo, la presencia femenina sigue en aumento, como en muchos otros campos y quehaceres que antes les eran negados.

“Buscamos que los hombres nos acepten, que podamos compartir en igualdad”, afirmó.

“Esta es nuestra actividad de liberarnos del estrés, de salir de la rutina, lo tomamos como una liberación total. Hay que vivirlo para saber entonces cómo es que se siente estar sentada, y que ese fresco de la mañana te dé en la cara. Es una sensación única, después uno no puede salir de eso”, expresó la experimentada motociclista.

O'Reilly resaltó que, aunque todavía impera el machismo, esta es la sexta edición del Día Internacional de la Mujer Motociclista, y cada año se suman más hombres en la celebración femenina.

“A principio del evento, se me cerraron muchas puertas, hubo mucho machismo, pero al sol de hoy, participan muchos hombres, hay mucha motivación. Hoy es un día para disfrutar juntos”, puntualizó.